Archivo diario: 25 de noviembre de 2012

Una navidad de muerte

Editorial Origami ya ha puesto a la venta, en su tienda online, el libro ‘Una navidad de muerte’, un conjunto de relatos de 17 autores en los que lo sobrenatural se mezcla con lo cotidiano, y donde la vida y la muerte están separadas por una línea apenas imperceptible… Lo encargas y te lo llevan a casa.

Una navidad de muerte

Editorial Origami ya ha puesto a la venta, en su tienda online, el libro ‘Una navidad de muerte’, un conjunto de relatos de 17 autores en los que lo sobrenatural se mezcla con lo cotidiano, y donde la vida y la muerte están separadas por una línea apenas imperceptible… Lo encargas y te lo llevan a casa.

Prosapiens (3)

Por EDUARDO MILÁN.— Tercera entrega del poeta, ensayista y crítico literario uruguayo afincado en México, y que forma parte de un libro en curso –”un libro que escribo cuando me entra una especie de velocidad de ira”–, titulado ‘Prosapiens’. En esta ocasión reflexiona sobre el arte del alejamiento y la cultura de la aproximación…

Prosapiens (3)

Por EDUARDO MILÁN.— Tercera entrega del poeta, ensayista y crítico literario uruguayo afincado en México, y que forma parte de un libro en curso –”un libro que escribo cuando me entra una especie de velocidad de ira”–, titulado ‘Prosapiens’. En esta ocasión reflexiona sobre el arte del alejamiento y la cultura de la aproximación…

Ni mula ni buey ni reyes ni nadie que conduzca en el Vaticano

Por ANTONIO BERMEJO PORTO.— “La Iglesia Católica tiene estas cosas, como si no fuera ya difícil propagar la fe en un superser invisible y aparentemente pasivo, se inventan lo de la Santísima Trinidad –sin que nadie les hubiera preguntado–, la Virginidad de la madre de Dios y el Cuerpo Místico de Cristo, que es una especie de computación en nube…”

Ni mula ni buey ni reyes ni nadie que conduzca en el Vaticano

Por ANTONIO BERMEJO PORTO.— “La Iglesia Católica tiene estas cosas, como si no fuera ya difícil propagar la fe en un superser invisible y aparentemente pasivo, se inventan lo de la Santísima Trinidad –sin que nadie les hubiera preguntado–, la Virginidad de la madre de Dios y el Cuerpo Místico de Cristo, que es una especie de computación en nube…”