Archivo diario: 7 de enero de 2013

El prototipo de cantante afligido y afectado: Pablo Alborán

Por CARLOS DEL RIEGO.— Que los gustos son de lo más personal del individuo da fe el hecho de que cantantes que cantan siempre lo mismo tengan éxito en todas las épocas. Un ejemplo es Pablo Alborán, cuya melindrosa oferta artística está tan manoseada que resulta casi imposible decir algo mínimamente novedoso.

El prototipo de cantante afligido y afectado: Pablo Alborán

Por CARLOS DEL RIEGO.— Que los gustos son de lo más personal del individuo da fe el hecho de que cantantes que cantan siempre lo mismo tengan éxito en todas las épocas. Un ejemplo es Pablo Alborán, cuya melindrosa oferta artística está tan manoseada que resulta casi imposible decir algo mínimamente novedoso.

“Bello como una prisión en llamas”. La revolución será una bacanal o no será

Por KEPA ARBIZU.— Julius Van Daal recrea en un libro la desconocida revuelta popular producida en Londres en 1780 y denominada los Gordon Riots. Entre sus páginas hay además un canto a la desobediencia desde el día a día, alejado de los dogmas y con un carácter dionisiaco evidente.

“Bello como una prisión en llamas”. La revolución será una bacanal o no será

Por KEPA ARBIZU.— Julius Van Daal recrea en un libro la desconocida revuelta popular producida en Londres en 1780 y denominada los Gordon Riots. Entre sus páginas hay además un canto a la desobediencia desde el día a día, alejado de los dogmas y con un carácter dionisiaco evidente.

Tengo sed de verdad

Por FERNANDO CAYO.— En muchas ocasiones aparentamos lo que no somos. ¿Por qué? Cada uno tiene su respuesta, pero, en resumen, no estamos satisfechos, nos preocupa el qué dirán, lo que piensa el personal más que nuestra propia coherencia. Si como dice el refrán se coge antes a un mentiroso que a un cojo, a los espectadores no hay actor que les haga tragar una reflexión que viene de un escenario donde un comediante embustero lanza palabras sin alma.

Tengo sed de verdad

Por FERNANDO CAYO.— En muchas ocasiones aparentamos lo que no somos. ¿Por qué? Cada uno tiene su respuesta, pero, en resumen, no estamos satisfechos, nos preocupa el qué dirán, lo que piensa el personal más que nuestra propia coherencia. Si como dice el refrán se coge antes a un mentiroso que a un cojo, a los espectadores no hay actor que les haga tragar una reflexión que viene de un escenario donde un comediante embustero lanza palabras sin alma.

Las uvas de la ira

Por JESÚS SUÁREZ.— Una empresa que contrata como asesor a alguien con las credenciales que tiene Rato no me inspira demasiada confianza.

Las uvas de la ira

Por JESÚS SUÁREZ.— Una empresa que contrata como asesor a alguien con las credenciales que tiene Rato no me inspira demasiada confianza.