El espejismo de lo sólido

Por MIGUEL Á. VARELA.— “El Musac nació de un tiempo de bonanza que parecía eterno, milagroso e infinito. (…). Analfabetos funcionales en materia artística se convirtieron de la noche a la mañana en exquisitos degustadores de las más arriesgadas muestras de expresión contemporánea pagadas a precio de oro…” / Con fotografías de Agustín Berrueta.