Escultura de Javier Mariscal en el exterior del Hospital Río Hortega

Por CARMEN MARÍA PALENZUELA LÓPEZ.— Una pertinente y sutil reflexión sobre un elemento de arte público en Valladolid, en un lugar donde resulta imposible encontrar asiento: “Allí está una, de pinote, con el alma en los piés, mirando la Gran Ironía: unas sillas gigantescas que se apilan sobre nuestras cabezas; tan fuera de escala que resultan insultantes (…)”.