Por CARLOS MUÑIZ SÁNCHEZ.— El arquitecto leonés nos envía una Oda a la esquina de una casa singular ubicada en el viejo barrio ferroviario de León capital, junto al ya desaparecido «paso a nivel» del Crucero. «La casa es familia de otras cercanas de la calle Astorga por la personalidad humilde de sus formas y materiales y que, hoy, dan su mejor cara a la cicatriz casi curada del nuevo pasillo sobre el ferrocarril. Curiosamente estas casas están protegidas por la directriz urbanística, pero tristemente se han olvidado de ésta que ha quedado abandonada a su suerte», señala el autor, que ilustra el texto, como es su costumbre, con un apunte acuarelado.