Por CAMINO SAYAGO
Los más pequeños se han acercado al mundo audiovisual y de ello han dejado constancia en una película colectiva. Este ha sido el principal cometido del taller de cine experimental Mini (68) que se ha desarrollado esta semana en el Musac. Se trata de una colaboración con S8, Mostra de Cinema Periférico de A Coruña, que trajo en junio al museo una performance de cine expandido a cargo del cineasta de vanguardia argentino Claudio Caldini, y la proyección del documental ‘Hachazos’, del cineasta Andrés di Tella.
Contar historias con imágenes. Es lo que han hecho una veintena de niños en este taller que les ha permitido sumergirse en la magia del cine experimental. Y han dejado el listón muy alto. Tienen entre seis y doce años y mucho entusiasmo por convertir sus pensamientos en imágenes. “Particularmente, en este taller hemos tenido una respuesta espectacular en cuanto a la curiosidad, participación y ganas de experimentar por parte de los niños” asegura Maria José Rueda, responsable de la actividad. Desde su punto de vista y según su experiencia en otros talleres, dice que ha observado que estos niños han sido muy receptivos a las posibilidades de expresión infinitas que tiene el cine. “Les noto preparados con la curiosidad abierta. Este tema no es nuevo para ellos y algunos incluso ya han hecho talleres de cine previamente. Creo que en León se está haciendo un trabajo de sensibilización y ya se observa”.
Han sido sólo cuatro días, pero suficientes para que estos pequeños cineastas conozcan de cerca todo el proceso que implica una película. Desde que se piensan las ideas hasta que finalmente se transforman en imágenes que luego se editan. Para ello han contado con cuatro elementos imprescindibles del cine experimental: el humor, el color, el ritmo y el juego. Materiales primigenios y primitivos tan atractivos como estimulantes y entretenidos para los pequeños. El taller les ha permitido acercarse al experimento que es y ha sido el cine desde sus orígenes, pero también les ha implicado en la exploración de las posibilidades creativas de este tipo de cine. Y se ha podido comprobar que están más cerca del lenguaje abstracto y radical que los adultos. “Los niños están más cercanos de la percepción, de la abstracción y de la imaginación que los adultos. Las posibilidades plásticas de expresión en el cine desbordan lo lineal de lo argumentativo y lo figurativo a las que estamos tan apegados los adultos”.
Movidos por la curiosidad, se han puesto delante y detrás de la cámara para crear sus propias micropelículas, y como resultado de esta iniciación al séptimo arte han elaborado una colectiva, resultado de la suma de todas, que puede verse en www.musac.es. E incluye una performance en la que ellos se convierten en la pantalla en la que se proyectan sus trabajos.
Han comprendido nociones sobre el movimiento, las relaciones espaciales entre objetos y personas y cómo la realidad se puede transformar. Y sobre todo se han divertido y descubierto que la imaginación es la mejor alianza para contar una historia.
El broche final del taller lo ha puesto una sesión especial en torno a la obra del cineasta de vanguardia canadiense Norman McClaren.
Maria José Rueda, responsable de Mini (S8) nos revela alguna de las inquietudes de los protagonistas de este taller.
– El lenguaje audiovisual está presente en la vida diaria y su discurso se enraíza en muchas facetas del ocio cotidiano, desde la televisión a los videojuegos. ¿Son capaces de comprender el poder visual y narrativo que tiene la imagen?
– No sólo son capaces, sino que para ellos es natural. Lo visual, lo corporal, lo auditivo. Toda percepción más cerca de los sentidos es más real y más cercana a la experiencia que lo mental, intelectual y racional.
– Han realizado varias micropelículas. ¿Qué temas han elegido y cómo lo expresan? ¿Saben que es el cine experimental y de vanguardia?
– Los temas elegidos tienen que ver con los objetos que han traído, que son sus juguetes y sus historias. No saben lo que es el cine experimental y de vanguardia en cuanto a concepto, pero sí en cuanto a sensibilidad. Con estos talleres precisamente buscamos que el cine experimental forme parte de su formación y ocupe un lugar en su educación.
– Para cerrar el taller y también como una vía más para implicarles en la exploración de éste tipo de cine, sus proyectos han dado forma a una película colectiva y a una performance. ¿Cómo ha resultado?
– Como estoy respondiendo a este cuestionario justo después de haber terminado el taller, te puedo decir que se han entregado totalmente a la experiencia, despojándose de la cámara primero, de las películas después y de la pantalla para acabar vistiéndose de pantalla. La sensación ha sido de disfrute total.
– Ya por último, ¿se puede vislumbrar algún futuro cineasta o para estos jovencísimos creadores es un simple juego?
– Yo eliminaría lo de simple juego y diría en su lugar, que es nada más y nada menos que un juego. Para poder jugar a algo o dedicarse a algo jugando solo hay que hacer una cosa, ponerse a jugar y empezar a participar de las reglas de un juego para desarrollarse en lo que uno decida jugar. Creo que si todos jugáramos más, la vida sería más amable y divertida.
Sobre el S8, Festival de Cinema Periférico
(S8) Mostra de Cine Periférico es un evento cinematográfico internacional que tiene lugar en Coruña y reúne las nuevas tendencias cinematográficas que hoy en día son vanguardia y que están suponiendo la renovación de un arte, el cine, que actualmente está en plena transformación.
•Taller Mini (68) de Cine experimental para niños. MUSAC.
•Organizado por S(8), Mostra de Cinema Periférico de A Coruña.
