
Por CARMEN BUSMAYOR
Remigio Juan Tudela Villaplana vivió en Aguas Frías y murió no se sabe dónde. Su cadáver expulsaba habas pintas por un agujero como de arma blanca a la altura del cuello. Sin embargo lo llamativo eran los granos de avena y cebada que había en la suela de sus zapatos, pues en aquella zona no se daban las gramíneas.
Remigio Juan Tudela Villaplana era un hombre grande y corpulento como un hotel. Nunca logré adivinar su profesión ni su procedencia.