
Este viernes 11 de mayo se estrenará en algunos cines de las provincias de León y Palencia «Media hora (y un epílogo)», el primer largometraje de Epigmenio Rodríguez. Compartimos aquí algunas sensaciones tras el pre-estreno (para el equipo, colaboradores y contribuyentes) que tuvo lugar el pasado 5 de mayo en el Cine Mary de Cistierna.
Por ELOÍSA OTERO
Con muy pocos medios, pero con mucho empeño y un equipazo de profesionales altruistas de distintas disciplinas (actores, técnicos, cámaras, productores, fotógrafos, maquilladores, ayudantes… y hasta cocineros), la película “Media hora (y un epílogo)”, del realizador leonés Epigmenio Rodríguez, ha tardado más de tres años en ver la luz.
Este viernes 11 de mayo se estrenará en las pantallas de algunos cines de León y Palencia, después del pre-estreno (para el equipo, colaboradores y contribuyentes) que tuvo lugar el pasado 5 de mayo en el Cine Mary de Cistierna, que con sus 500 butacas es ahora mismo el cine más grande de la provincia leonesa.
Con un guión sencillo, escrito por Epigmenio Rodríguez, con pocos diálogos y en el que se tocan temas como la violencia social, la pobreza, la violencia machista, el cuidado de los mayores, la justicia y la injusticia sistémicas… la película, que se autodefine como un thriller, podría contar lo que cuenta en media hora, como dice el título, acotando el espacio temporal en el que se desarrolla una historia que sin duda exige más ritmo en su narrativa. Pero esta cinta que dura hora y media (un largometraje), no es solo una película, sino un experimento de Epigmenio Rodríguez, un juego con el tiempo. (De ahí, quizá, eso de… “y un epílogo”).
Comentaba un amigo a la salida del pre-estreno que “Epi se arriesga mucho al convertir el tiempo en materia principal de su película, y eso merece un reconocimiento”.
No quiero hacer aquí un espoiler, ni una crítica que destripe la historia o condicione la mirada del espectador antes de verla. La imagen está muy cuidada, el sonido es un trabajo minucioso y depurado, la fotografía, la iluminación… en general, la calidad técnica es fantástica. Y el nivel de los actores principales (Javier Bermejo, Inés Diago, Alberto Díaz, Saturnino García, Nacho Loriente, Ruth Oblanca, Pablo Parra, Iván Serrano, Miguel Ángel Serrano, Carles Moreu, Ángeles Arias…) resulta sorprendente.
Una llamada que parecía urgente me hizo salir del cine Mary antes de que terminara la proyección. Cuando escuché los aplausos, al final, desde fuera del cine, pensé que esta película, de alguna manera, es un proyecto de todos y cuantos han (hemos) participado en ella, de una manera o de otra. Y somos muchos en esta ciudad, y en esta provincia, los implicados (extras, colaboradores, y todos cuantos han aportado su granito de arena, en forma de aportación económica, conciertos para recaudar fondos, o cuadros para ser subastados). Me perdí los créditos, y los agradecimientos. La lista seguro que sí que resultó casi interminable. Pero ese es otro de los grandes valores de este proyecto, la empatía, la voluntariedad, el cómo Epi ha conseguido liar, liarnos, a tantos amigos y amigas para convertirlo en realidad.
A la vera de esta película, además, han surgido algunos trabajos fantásticos, como el divertido y entrañable corto-montaje de Ursi en torno al “making of” y los avatares del rodaje, titulado “Media hora y un Epi”.
Gracias, Epi, por habernos invitado o retado a participar de una u otra forma en tan hermosa y enriquecedora aventura (y en ese sentido yo tuve mucha suerte, porque me diste un pequeño papel con frase y todo). Fue muy divertido y didáctico asistir in situ, y desde dentro, a cómo se lleva a cabo una película, a ensayos y rodajes, y compartir la experiencia con ese equipo entero, estupendo y maravilloso, que se formó… Del rodaje del plano secuencia que me tocó en gracia, en el Ayuntamiento de Valdefresno, recuerdo el buen rollo y el buen hacer, la profesionalidad y la magnífica planificación, y sobre todo las ganas de todos a la hora de participar en un proyecto como este, cuyo resultado no deja de ser el resultado de otro experimento realmente utópico: cómo hacer de la nada una película en una provincia como León.
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Making of. Con una efe. To make off significa largarse pitando, normalmente con lo robado.
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Gracias, Rodera!!!! Menos mal que ahí estás tú para poner el dedo en el ojo de la palabra errada!!!! Corregido! Muak
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