
Julia Nicolau presenta este miércoles 7 de junio en El Albéitar, en el marco de la III Muestra de Nuevas Tendencias Escénicas del INJUVE, la obra “Y todavía somos”, una analogía entre juventud y vejez. En esta pieza que se sustenta en el movimiento, la articulación y la pausa, la artista madrileña con raíces alicantinas baila, actúa, canta y toca la flauta travesera. Con entrada libre hasta completar aforo a partir de las 20:30 horas. Las invitaciones se podrán recoger en la taquilla del teatro a partir de las 20:15 horas.
“Y todavía somos” investiga sobre cómo el desgaste corporal que da el paso del tiempo a las personas, hace desaparecer el potencial articulatorio del cuerpo. Se presenta como una pieza de teatro físico donde Nicolau ha volcado todas las herramientas de que dispone como artista: música y movimiento, a través de un “loop station” con el que graba y reproduce la música que ejecuta en directo y su propia voz, palabra y cuerpo y palabra como música a partir de testimonios reales convertidos en una melodía sobre la que construir su danza.
Los espectadores que acudan al Teatro El Albéitar podrán asistir a una hipótesis de investigación, un proceso exploratorio sin otra justificación que desbordar los límites formales del cuerpo a través del movimiento articulatorio.

Movimiento, articulación y pausa
El desgaste corporal emerge a través de la analogía entre el cuerpo joven y el cuerpo derrengado por la vejez, que al mismo tiempo se manifiesta como toma de conciencia mediante la composición musical, la coreografía y la palabra. Movimiento, articulación y pausa son los tres elementos sobre los que se sustentan la coreología de esta pieza:
– El movimiento entendido como deseo de rebelarse y de no perecer, de no envejecer.
– La articulación como algo que se desvencija y tambalea cuando la vejez entra por nuestros poros y expulsa juventud en cada chasquido, y
– La pausa como espera que nos conduce al tedio, a lo que se estanca y redunda.
“A través de entrevistas realizadas a personas de mi entorno sobre qué supone para ellos la vejez, – ha explicado Julia Nicolau-, llevé a cabo una investigación basada en el timbre, el cariz específico de cada voz, y sus relatos, para desarrollar corporalidades diferentes que convergen en un solo cuerpo. Trabajé el cuerpo a nivel óseo (bailar desde los huesos) el movimiento impulsivo, el cuerpo joven”.