
El poeta valenciano José Iniesta presentará en el Café Bellas Artes de León su último libro, ‘Un tigre sin selva’. Será el martes 10 de septiembre, a las 19:30 horas, y el autor estará acompañado por la poeta Alicia López Martínez.
Un tigre sin selva (Renacimiento, 2024) es «un poema trágico en tiempos convulsos donde clama la voz del mundo maltratado y el corazón del hombre. Un canto de amor a la vida frente a la destrucción».
«Un tigre sin selva son dos escritos sobre el mismo temblor, dos maneras de lanzarnos al vacío, sin redes; y ambas funden sus metales en un clamor único, comparten fervor y misterio”, como declara José Iniesta en su prólogo. Y es un libro «que conjuga tradición y modernidad, que nos impele y nos arrastra hacia un universo de emociones desconcertantes, y nos desarma, en demanda de nuestra implicación y nuestro compromiso».
«Es tal vez el único de mis libros donde no canto desde el yo, donde mi voz desaparece y no soy nadie, donde clama la tierra en el teatro del mundo y donde, sin embargo, más está quién soy, quién fui. Se trata de un poema trágico o una tragedia lírica que desea conectar con lo más hondo del corazón del hombre, y que acaece en una atmósfera de dolor y moral difícil de expresar en la poesía», comenta el propio autor en una entrevista con Javier Gilabert para Culturamas.

José Iniesta (Valencia, 1962) ha publicado los libros: Del tiempo y sus castigos (Sagunto, 1985), Cinco poemas (Sagunto, 1989), Arder en el cántico (Renacimiento, 2008, Premio de Poesía Ciudad de València Vicente Gaos), Bajo el sol de mis días (Algaida, 2010, Premio de Poesía Ciudad de Badajoz), Y tu vida de golpe (Renacimiento, 2013), Las razones del viento (Renacimiento, 2016), El eje de la luz (Renacimiento, 2017), Llegar a casa (Renacimiento, 2019), La plenitud descalza (Editorial Polibea, 2021), Cantar la vida (Renacimiento, 2021), Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2022, y por último la antología De fuegos y jazmines (OléLibros, 2023).
:: Un poema del libro
El tigre sin selva
Bosque arrasado por una catástrofe.
Nuestra voz está rota,
han caído los árboles.
Nuestro cuerpo se apoya, derrotado,
en una vieja encina aún de pie.
Yo soy todas las voces, y soy una.
Yo soy lo que seréis,
después de todo,
semejante a cenizas que se vuelcan
encima de las nieves del invierno.
Yo soy todas las voces, y soy una.
Sentid en la luz rota de las guerras
los bosques calcinados que serán,
las aguas enturbiadas de los ríos,
los árboles talados que crecieron
a su sol y su savia por dar sombra
al caminante amigo de la aulaga.
Yo tengo mi oración.
Perdí mi rostro
en espejos malditos de la infamia,
¡y amo tanto la vida que se agota!
Yo fui bajo los astros encendidos
al lado de mis padres de lo eterno,
y un niño se asomaba a su balcón
en la casa más pobre de la tierra,
donde siempre reinaba la alegría.
Soy un tigre sin selva, ya me veis.
Soy un tigre sin selva,
y soy un fuego
a punto de apagarse en una choza,
antigua cicatriz de todo lo perdido,
y no acaba en la noche mi temblor,
me derrota el arquero de la noche.
La palabra es cansancio, y travesía.
Mi mirada es de plomo, y es de sal.
Mi piel es la corteza de la encina,
y aquí mi voluntad desea siempre
ser huésped del amor
en un valle sin lágrimas,
la belleza del mundo al reflejarse
en el diamante vivo de otros ojos,
el sol emocionado al proyectar
mi sombra
en el silencio,
contra el muro.
JOSÉ INIESTA