
Al cumplirse dos años del fallecimiento del artista y galerista Lorenzo Colomo, el espacio Puerto Chico (Valladolid) presenta la exposición Una vida en color, una veintena de cuadros casi todos de pequeño formato que resumen con brevedad la importancia que este creador le daba a la “abstracción lírica” en su trabajo. Hasta el 30 de marzo de 2025.
Por I. M.
Lorenzo Colomo solía afirmar con frecuencia que le interesaba la “buena pintura” siempre y cuando aportase conceptos nuevos al lienzo. Formado en la Escuela de Artes Plásticas y Oficios Artísticos de Valladolid, este autodidacta evolucionó del expresionismo a la abstracción para completar más tarde su compromiso con el arte abriendo en 1995 una galería en el centro de la ciudad que se convertiría en una referencia y encuentro de artistas jóvenes o consagrados de los ámbitos local, nacional e internacional.
Allí, a lo largo de 27 años, expusieron su obra artistas como Ana Jiménez, Julio Martínez, Cuadrado Lomas, Gabino Gaona, Jorge Vidal, Félix Sanz, Monika Grygier, Manuel Sierra, Lourdes Tejedor, Ostern, Miguel Isla, Belén Cobaleda, Christophe Berville, Concha Gay o Laura Juárez, entre otros.

Una vida en color es un pequeño homenaje, preludio de una exposición antológica en la sala de la Diputación de Valladolid que la familia del pintor está pendiente de cerrar de cara a la próxima temporada.
Su mujer, Marisol Puertas, mano derecha infatigable en todos los sueños de su marido, lamenta la falta de interés por parte de las instituciones ante el legado de los artistas. Ella reivindica el apoyo de los responsables públicos a los creadores porque “la cultura es fundamental para la vida de las personas empezando por enseñar a los niños en los colegios a desarrollar su sensibilidad sobre los procesos artísticos, a expresar su creatividad a partir, por ejemplo, de los colores, a dibujar las cosas que sienten”.
Desde que a principios de los 70 protagonizara su primera exposición en ‘El caballo de Troya’, la intensa y dilatada carrera pictórica de Lorenzo Colomo estuvo presente con sus obras en espacios de Burgos, León, Logroño, Vitoria, Zamora, Ámsterdam, Marbella o Zamora, entre otros lugares.
Partidario de que el arte no sea elitista, sino que puedan disfrutarlo todas las personas que lo deseen, Colomo fue seleccionado a diferentes certámenes nacionales como las bienales de Arte Abstracto de Cuenta, Zamora y Barcelona, así como a los premios de pintura Congreso de los Diputados, Blanco y Negro o El Brocense (Cáceres).

Su participación en exposiciones colectivas fue también amplia y exhibió sus trabajos en convocatorias de la talla de ARCO, ArteSantander, Feria Internacional de Arte Contemporáneo en Madrid, Arte Sevilla, Artecampos o Arcale.
A lo largo de su vida, este autodidacta, como se definía, recibió numerosos premios como el de Pintura de Castilla y León (Tordesillas, 1980), Pintura Ciudad de Burgos (1984), Racimo de Pintura de la Fundación Serrada Blanco de Arte (Serrada, 2004 y 2007) y distintas menciones en señal de reconocimiento por su trabajo. Su obra figura en colecciones de arte de Caja España, Junta de Andalucía, Junta de Castilla y León y en el salón de muchos aficionados de España, Alemania y Rusia.
*La exposición “Una vida en color” podrá visitarse en el bar Puerto Chico (C/Nicasio Pérez,1, Valladolid), hasta el 30 de marzo de 2025.
Horarios: miércoles a sábado: 12:30-17:00 y 20:00-24:00; domingo: 12:30-17:00. Lunes y martes, cerrado.