2013… ¿el año en que tampoco haremos la Revolución?

Por ELOÍSA OTERO.— Si 2011 fue el año de la indignación, 2012 quizá ha sido el año de la toma de conciencia. (…) Pero el capital no tiene corazón, ni reconoce otro poder que el suyo propio. En 2012 también nos hemos dado cuenta de que, frente a la dictadura del capital, «todos somos pocos»