Pecados, delitos y faltas

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Algunos de esos abusos han sido, tanto tiempo después, llamados a la luz pública y detallados por un informe del Defensor del pueblo donde hemos podido vislumbrar al fin la dimensión de tamaño sufrimiento; más tarde que en la mayoría de los países de supuesta mayoría católica pero con resultados similares…»

Aguacero

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Me encuentro con uno que dice bendita lluvia y con otro que le contesta vaya asco de día; tiene que llover así muchos días, afirma el primero, que lo haga de noche, replica el segundo; a tu gusto, insiste uno, al de tu puta madre, remacha el otro. Se enzarzan en un duelo de paraguas desigual, pues uno de ellos es plegable. La neutralidad es mi lema en los días lluviosos. Huyo…»

Antisemitismo y obviedades

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) respetar a los inocentes que entonces sufrieron exige no provocar sufrimiento a más inocentes. Aunque antisemitismo se refiera solo a los judíos, también los palestinos son semitas….»

Amnistía e hispanidad

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…)Esa sí partió el país entre los que tienen mucho y lo esconden y los del otro lado del roto. Esa amnistía (2012) fue declarada inconstitucional (en 2017), pero eso no sirvió para que los defraudadores dejaran de beneficiarse de ella…»

Rotonda de consultas

Por LUIS GRAU LOBO.— «Otra ronda de consultas. Qué atraso. ¿A mí qué me tienen que consultar? Que consulten a Iñaki Gabilondo. Que no me líen. Llevo las mismas rondas en nueve años que mi padre en casi cuarenta….»

Guion, guion y guion

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Amnistía tiene gustillo a voz helénica de enjundia, como las médicas, con esa ‘m’ antes de ‘n’ te deja pensando en una dolencia oculta, en si será pecaminosa o apocalíptica, si constitucional o no…»

Las puertas del infierno

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) El planeta nos está dando demasiados avisos. De cierta manera la pandemia mostró un camino que hemos olvidado como olvidan los enfermos la enfermedad si esta desaparece por completo. No habrá amnistía para este, el dilema de nuestro tiempo…»

La ofensiva del carril bici

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Me resulta curioso que se insista en las cacas de los perros (y en su pis) menos que en la porquería de los tubos de escape. Hay inmundicias que no se pisan, se respiran y de ahí no se limpian…»

Metafísica de la canícula (3) / Tenderse en la misma playa

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Se encamina nuestra pareja hacia una de las cotas distinguidas del urbanizadísimo litoral español, cumbre de modelo tan poco modélico, el Abu Dabi hispano, la Babilonia de las sombrillas, la Gomorra de la tercera edad, el Albacete de poco más allá: Benidorm…»

Votar en verano

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Voten más allá de lo que dicen unos y otros, escojan como si escogieran ustedes solos a quien confiarían el futuro de aquello que les importe. Aunque sea verano y después se vayan a la playa, a la montaña o al tajo como todos los lunes para olvidar que votaron y a quién.»

Feijóo, político calvinista

Por LUIS GRAU LOBO.— «El PP suele optar por líderes estereotipados: señores con bigotito y peinado hacia atrás, registradores de la propiedad o funcionarios en excedencia con camisa azul celeste o blanca. Más tarde, cuando el poder les infla la autoestima, se dejan melenas y tableta o se convierten en ‘runners’ disidentes; pero de entrada pretenden ser ‘gente normal’…»

Orgullo y prejuicios

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) el problema ya no es tanto por qué el Nuevo Recreo Industrial no la ha retirado o ha cambiado el contenido de esa bochornosa lápida, sino que, en su sede, ‘Santi’ pudo firmar la misma frase este jueves, 29 de junio de 2023.»

Que vienen los socialistas

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) La cuestión ya no es, como decía aquel amigo un tanto melodramático, que en este caso acaben llevándose la riqueza de todos (que eso es seguro), o alguien tenga que mudar de país, porque seguramente será el país el que se aparte de nosotros…»

Alias

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Estos días en España se negocia de la forma más burda la conversión en autoridades de un montón de estos secuaces; Berlusconi sigue vivo. No hay más que leer el pacto para el gobierno valenciano o cualquier diario de sesiones de las Cortes de aquí. La mancha se extiende…»

Adolescencia

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Son casi niños y casi adultos. Recorren ese continente desconocido y peligroso en que es fácil perderse o resultar herido: no se conocen caminos tal vez porque no los hay y las trampas abundan, nadie advierte sobre ellas y cuando alguien se toma la molestia de hacerlo parece otra trampa más…»

El largo brazo del protocolo

Por LUIS GRAU LOBO.— «Existen pretendidas alturas a las que los ciudadanos, por suerte, no accedemos ni comprendemos del todo, aunque las financiemos, como tantas necedades. Así el protocolo de los actos públicos…»

Dr. Livingstone, supongo

Por LUIS GRAU LOBO.— «Pronto avanzaron en nuestro territorio particular colocando en él dispositivos con los que cartografiar cada uno de nuestros momentos, despojando de misterio el interior de nuestras vidas, eviscerado a la luz pública por nosotros mismos, rendidos al nuevo pionero…»

Ofendidos y perplejos

Por LUIS GRAU LOBO.— «Hace más de medio siglo Umberto Eco dividió el mundo entre apocalípticos e integrados. La actualidad ha simplificado la cuestión, agraviados y confusos son los grupos predominantes en los veinte del veintiuno…»

La más alta Torres

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Todos estaban conformes con vender una patraña como si fuera algo real o verídico y beneficiarse de ella erigiendo un personaje que ahora sale rana. El monstruo lo criaron ellos. Es su cuervo y son sus ojos. El esperpento de estos días es el esperpento que llevan cultivando desde hace años…»

El chamán y el nadador

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) La tumba del nadador invita a pensar que celebra la oportunidad de la vida en el momento de su conclusión, en el instante del último convite con los seres queridos, de la postrera zambullida…»

Los días gozosos

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Sucede en esos lugares que las fiestas locales han dejado de ser un acontecimiento tradicional, ocasión de encuentro del vecindario, para convertirse en una atracción turística ajena y un negocio a gran escala que expulsa a los habitantes sin contemplaciones y secuestra los espacios públicos sin alternativa. Así la Semana Santa…»

Un sueño de Resines

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) No había vuelta atrás, Tamames sería presidente del gobierno. Mientras acudían a felicitarlo el anciano gritaba despavorido «¡Apártense, qué quieren de mí, quítense de en medio, atrás!». Los ujieres de la cámara lo llevaron en volandas a por una tila…»