El oro de los museos

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) El dilema radica ahora en qué hacer con las obras susceptibles de convertirse en objetivos de esa forma de agresión patrimonial tan demoledora. Retirarlas de exposición es una medida prudente, pero a la vez una pequeña claudicación ante el peligro que no se adopta en otros casos. (…)».

Personajes de nuestra histeria 10 / Verano

Por LUIS GRAU LOBO.— «Doscientas cincuenta y una horas de coche, cero de avión (al fin), una y media de barcaza y sesenta y ocho de bicicleta. Pasos sin cuantificar. Siete playas distintas, nueve visitas culturales, una piscina, tres chiringuitos, once sablazos, tres abusos de precio y dos de autoridad, cinco broncas ordinarias, dos extraordinarias y una categoría premium. (…)».

Personajes de nuestra histeria 8 / dios

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) La creencia en alguno o algunos de los cuantiosos dioses tiene, empero, multitud de ventajas. En primer lugar, exime de responsabilidades, pues su voluntad prevalece sobre las de los mortales, su brazo ejecutor. A veces, incluso, por mucho mal que se haga, uno es perdonado por su propio invento. Un chollo. (…)».

Personajes de nuestra histeria 7 / Sol

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) El Sol se mueve, por supuesto, a toda pastilla. Y la Tierra en su torno a algo más de 100.000 km/h, unos treinta por segundo, de ahí que el apagón dure poco. No nos enteramos de la movida porque llevamos toda la vida así, viajando en este bólido sin acelerones ni frenazos. (…)».

Personajes de nuestra histeria 5 / Florentino

Por LUIS GRAU LOBO.— (…) Don Florentino es una caja de sorpresas. Lo creían un empresario abonado a la discreción de la opulencia, habituado a hablar bajito, con una autoridad incuestionable emanada de su cuenta corriente, mando taciturno en reuniones donde nadie olvida su sosegada presencia, y, justo entonces, dio una rueda de prensa. (…)».

Personajes de nuestra histeria 2 / Gaudí

Por LUIS GRAU LOBO.— «A don Antoni, llamado Antonio en tiempos de menor respeto por otros idiomas peninsulares, se le asocian de inmediato y popularmente tres peculiaridades: los edificios insólitos, la beatería y el sistema tranviario barcelonés. Ahora, también, el hastío. (…)».

Personajes de nuestra histeria: Urraca I

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Urraca era mujer y, también, reina. (…) Por lo demás, se comportó como cualquier otro monarca: brutal y despreciablemente cuando convenía a egoístas intereses, acaparando territorios y riquezas a costa de otros y demás tropelías al uso. (…)».

Old money

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) En época de ídolos y tramoyas alguien con imagen global afirma ideas que hace poco eran obvias y cunde la admiración. Pienso en ello cuando observo cómo este anciano sacerdote es halagado y halaga sin tasa y se le trata con modos y maneras rancios y protocolarios. (…)».

Las casitas

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) La Casita portorriqueña ha sido gentrificada como el alquiler de vivienda, opción de muchos ciudadanos, es enajenado a base de rentas prohibitivas de temporada. De igual manera la compra del pisito se ha convertido en quimera a la que se sacrifica todo esfuerzo y porvenir, incluida la propia felicidad. (…)».

Auditorio

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) El edificio, ambos edificios (el viejo y el nuevo) no son de la Junta ni de la Diputación, sino nuestros, de los ciudadanos, que encargamos a esas administraciones que administren, que hagan el mejor uso posible de ellos, que nos sirvan a todos. (…) Por eso no se entiende la necesidad de levantar tan luctuoso y, según manifiestan sus futuros usuarios, insuficiente construcción cuando se contaba con una que hubiera servido y lo hacía. (…)».

Ídolos caídos

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Cuando un ídolo cae, obliga a recordar que tan solo es una figura y lo que importa de verdad es lo que representa o, tal vez, representó. Esa no es vana lección.».

La habitación china

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Nadie le pide a la IA que demuestre que es una máquina y no un montón de individuos escribiendo respuestas que queremos leer y quieren que leamos, como los enanitos que antaño vivían en los televisores. (…)».

Pureza de sangre

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Poco importan las dificultades de definición del eufemismo «prioridad nacional», cuya indicación de «padres españoles» cabría remontar al paleolítico o dejaría fuera al rey, a algunos de los inefables dirigentes ultras y a todos nosotros, en resumen. (…)».

La piel de Venus

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Tras dormir en un establo y en una bodega de barco, tal vez después de sufrir amputaciones y golpes, la estatua se ofreció a ojos de Luis XVIII y acabó por instalarse en el Louvre, donde aún hoy se muestra (…)».

Artemisa, diosa lunar

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) En estos tiempos de saturación de imágenes, con miles de ellas amontonadas sin orden en el bolsillo, las de la Tierra «flotando» náufraga en su inmenso desamparo son las más poderosas de cuantas se hayan obtenido jamás. (…) Urge declarar nuestro satélite y el espacio en general patrimonio mundial, patrimonio de la humanidad. Pero de verdad, uno del que seamos propietarios.».

Familias reales

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) En Anna Karénina, Tolstoi advierte de que, a diferencia de las familias felices, las infelices lo son cada una a su manera. También hay una forma muy borbónica, monárquica al fin, de exponer públicamente la miseria moral: aparentar cosa distinta en forma de estudiada imagen de cámara. (…)».

Santa fuga

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Hay otros mundos, aunque estén en este: se recogen la casa y los bártulos, a la familia, se coge el coche, se aleja uno cientos de kilómetros de la tierra de los bombos, tranquilidad no falta en esta nuestra comunidad, aunque hay que tener cuidado, donde menos se espera salta un encapuchado a lo Luis Candelas. (…)».

Guerra en Asia o solo negocios

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) ¿Se imaginan saber cuándo van a subir o bajar las bolsas de medio mundo? ¿se imaginan que lo hagan cuando uno hable y según lo que uno diga? Eso lo sabe Trump, lo elige Trump, y solo ahí, cabe suponer, tienen sentido sus contradictorias y atolondradas declaraciones: un día se acaba la guerra en un pispás y al otro quizás dure. (…)».

A la luz del sol

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) No creo que nadie tenga que pedir perdón por la conquista/invasión de los españoles en América; sería como admitir que somos responsables de los actos de nuestros padres, abuelos, etc., salvo tal vez la corona, cuya existencia se basa en un principio hereditario. (…)».

Elecciones 3 / Pronóstico

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Se produzca o no esa repetición, el gobierno de la derecha se verá condicionado a asumir planteamientos de la extrema derecha, del fascismo. (…)».

Elecciones 2 / Cartelería

Por LUIS GRAU LOBO.— «En los dominios galácticos de McLuhan, durante las eras predigitales y de impresión, era costumbre comenzar campañas electorales con pringoso ensuciamiento de paredes a base de rostros más o menos satisfechos y robóticos acompañados de exhortaciones. Mucho antes de la IA ya había rebuznos. Esas tradiciones se perdieron como lágrimas en los clínex. (…)».

Elecciones 1 / Candidiasis

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Dan ganas de dar la razón a Donald: ¿elecciones para qué? Pero no, en la tierra del parlamentarismo medieval (feliz e inadvertido oxímoron) defendemos la democracia con uñas, dientes y demás protuberancias. (…)».

Ciertos problemas ciertos

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Los tecnoligarcas llevan décadas robando información a los ciudadanos de todo el mundo para cebar una “inteligencia artificial” llamada a controlar nuestras certezas, sin pagar derechos de autor o compensar de nada a nadie, sin pagar impuestos justos, consumiendo agua y recursos y confundiendo a esos mismos ciudadanos con medias verdades y la propagación de delitos de odio y difamación. (…)».

Esperando el fallo

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Estamos a la que salta para enmendar la plana a alguien o ponerlo en ridículo (el celebrado «zasca») si no es de los nuestros, si no piensa como nosotros, si tenemos alguna cuenta pendiente o sencillamente por el mero capricho de prevalecer. (…)».

La España vacante

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Vegetan los regionalismos o nacionalismos de cercanías u ocasión, dilapidada su oportunidad de bisagra a causa de los chirridos de sus pactos y componendas. Sirva el ejemplo de León, con una UPL viviendo a la contra y con el autobús en la portería, como los equipos sin aspiraciones de la parte baja de la tabla. En los partidos de ámbito estatal, entre tanto, no cabe más que ir distinguiendo señores feudales de segundones. (…)».

Casilla 58

Por LUIS GRAU LOBO.— «En el Juego de la Oca si uno cae en la casilla de la calavera –o «casilla de la muerte»– se debe comenzar de nuevo la partida. Algo así está ocurriendo. Hemos vuelto a muchas casillas de salida o, quizás, hemos vuelto a un gran inicio general después de caer en la casilla ultra –o «casilla Trump»–. (…)».

Noticiero

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) El récord mundial de pronunciar más veces la palabra león ha sido finalmente para León. En duro enfrentamiento con el Serengueti, Tanzania, nuestra ciudad ha logrado este galardón que la sitúa a la cabeza de la leonesidad universal y pluscuamperfecta. (…)».

Reino de Rotonda

Por LUIS GRAU LOBO.— «Después de Francia, la inventora, y Reino Unido, donde se usan al revés, el nuestro es el país con más rotondas en términos absolutos y per cápita. Aunque lo de cápita depende, pues hay que dividir entre quienes son más listos que los demás y usan el carril interior como les da la gana y los que usan el exterior para tener razón y ser más listos que los demás. (…)».

Profesiones con presente (5): el negacionista

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) De seres imaginarios y superpoderosos están pobladas toda religión y fe, y el empeño de cada una por imponerse como verdadera ha costado tantos o mayores conflictos que la caterva negacionista que se ha venido encima en estos tiempos virales y atrabiliarios. (…)».

Profesiones con presente (4): el villamaninés

Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) Les supongo a todos al día de los acontecimientos desencadenados en el municipio leonés de Villamanín (…). Interesan al caso las reacciones de la vecindad agraciada, pues su catálogo ilustra bien modelos de comportamiento que se debaten en la política de nuestro tiempo, a saber: el solidario y socialdemócrata versus el monetario y sálvese quien pueda. (…)».