Por LUIS GRAU LOBO.— «(…) viajeros pseudohoméricos abarrotan aeropuertos y cruceros y asaltan barrios antiguos y resplandecientes costas para su despojo. Parten de un Occidente ya no geográfico pero sí pomposo, opulento y abusivo que pisotea a su placer jardines ajenos doquiera que quiera…»