Eduardo Vielba, periodista especializado en las artes escénicas, reflexiona sobre la actualidad que rodea los escenarios en torno a una plataforma como la próxima feria de Mercartes en Sevilla. En este texto, defiende que el teatro y el resto de modalidades artísticas están en la base de la “democratización cultural de la sociedad”.
Por EDUARDO VIELBA
Fiel a su cita cada dos años, Sevilla acoge los días 12 y 13 de diciembre la celebración de MERCARTES, el Mercado de las Artes Escénicas. Una actividad bienal que convierte a la capital hispalense en epicentro y escaparate de la producción escénica nacional, un encuentro imprescindible para conocer la realidad del sector y evaluar sus perspectivas de futuro. Tras cuatro ediciones, MERCARTES tiene lugar en un contexto difícil. Y es que a los drásticos recortes de las diferentes administraciones públicas se suman las últimas decisiones gubernamentales que afectan a la fiscalidad del consumo de espectáculos de teatro y danza. Una situación agravada por la contracción de la demanda, la atomización de intereses y la concentración de la oferta privada en Madrid y Barcelona.
Afianzada como la principal cita comercial para profesionales, instituciones y empresas, MERCARTES ha permitido, durante años precedentes, constatar las apuestas del sector para hacer frente a los retos que demanda un renovado escenario. El futuro más inmediato de las artes escénicas acredita las crecientes dificultades que sufren compañías y creadores para mantener su actividad artística. Su sostenibilidad pone en jaque un importante tejido productivo de este país y exige propuestas conjuntas y originales a cargo de todos los agentes del sector.
Durante los últimos años, la industria cultural ha desarrollado un importante esfuerzo para defender su aportación económica al mercado global. La necesidad de justificarse y rendir cuentas ante la opinión pública, así como la paulatina desafección entre la sociedad y los artistas y creadores han motivado que el discurso imperante fijara su atención en el “impacto económico de la cultura”. De forma casi paralela, el “impacto social”, difícilmente cuantificable, ha quedado velado por un discurso en clave de cifras donde la eficiencia y los modelos de sostenibilidad son las tesis dominantes.
MERCARTES 2012 ofrece una nueva oportunidad a productores, distribuidores, responsables de instituciones públicas, programadores, artistas, periodistas y profesionales de empresas de servicios técnicos para preservar un discurso que reivindique la plena vigencia y el innegable valor de las artes escénicas más allá de su concepción como tejido productivo, un discurso que ampare su contribución a la sociedad del conocimiento y a la democratización cultural de la sociedad.
Eduardo Vielba forma parte del equipo
de Cultura & Comunicación.
