Por TOÑO MORALA
…Se entrelazan en el regazo de la esperanza. Se unen al silencio del día a día en la fría losa de los poderosos. Interrumpen un espacio lleno de vacío y soledad, y al tacto, se enrocan en la desesperación, tapando las caras de la dignidad, sin tener ninguna culpa. Se hunden en la tierra para intentar nacer cada día más humanas y solidarias, sin conseguir el aprobado de la conciencia. Escogen algunas de las pocas caricias hipócritas de aquellos que dicen que te quieren, pero te hunden la vida y la existencia. Te arropan en los días turbios de pérdida y desasosiego, mirando desde abajo. Inmóviles… trocean el pan de la desdicha y la pobreza en silencio y amargura. De vez en cuando se agarran a otras en el intento negado de amor y sonrisas; y cuando limpian las lágrimas saladas del hastío… se empañan de suspiros y arañan las paredes de la inmensa impotencia. Otras, comparten los lapiceros de las palabras, y en desorden pactado, escriben sobre la anacrónica existencia de la vida. Y casi todas, acaban en el laberinto perdido de no saber qué hacer con ellas… manos.
como un saludo, como a mano, como si sonara jazz entre nosotros:
LAS MANOS
Ellas son las que saben
las que conocen el tamaño de la vida
las que palpan el origen y la tierra
las que conocen la textura de la verdad
Ellas jamas miran de lejos
la bondad del mundo
Sopesan la ternura
como quien da forma al sueño
abiertas mecen las fatigas
Moldean la esperanza y hacen los días
desde la mañana a la noche
Cerradas guardan la rabia
o como animales heridos se doblan
y golpean derrotadas, y salvajes
adoran la piel de los besos
se posan como si todas las aves
y adoran el pan el vaso los alimentos
que ellas tallan, anónimas
renuncian al alboroto de los ojos
y siempre echan una mano
a veces matan y golpean y cuentan
con los dedos para las perdidas
los adioses escavados por ellas
en la tierra o en el aire si regresan
Son furtivas y se adelantan a la lengua
en las incursiones húmedas
en las tupidas oquedades del deseo
y retozan con sus cinco sentidos
cuando alcanzan las charquitas y sus vocales
jamas olvidan el camino que las lleva
a las fuentes de tu nilo escondido
Este poema los escribo sin manos
y soy funambulista por un momento
para que descansen leyendo este poema
y disfruten de su sagrado insomnio.
Y vosotros no olvidéis que como dioses
tenemos la vida en nuestras manos.
(Poema escrito para MANS, colección de manos de MIGUEL ANGEL PENA LAMAS, https://www.facebook.com/miguelangel.penalamas/media_set?set=a.198704306936542.50440.100003909221952&type=1
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