
Joan Fontcuberta, el colectivo fuse*, Abelardo Gil-Fournier, Laurent Grasso, Jenny Holzer y Jorge Quijano son artistas de tres continentes que invitan, a través de la exposición colectiva «El tiempo de la interferencia», a detenerse y observar cómo nuevos lenguajes visuales y percepciones construyen la realidad que habitamos. Esta exposición internacional sobre «imagen, tecnología y percepción en la era de la saturación y la sobreinformación» se podrá contemplar en la Sala Provincia (Instituto Leonés de Cultura) del 11 de abril al 14 de junio de 2026.
«El tiempo de la interferencia» propone un recorrido extraordinario por nuevas y diversas formas de entender el tiempo en el contexto actual, abordando desde la transformación del paisaje hasta el impacto del lenguaje o los dispositivos tecnológicos y sus efectos en nuestra mirada.
La iniciativa, que surge de Interface Studio, establece encuentros inéditos entre artistas y colectivos internacionales como Laurent Grasso, fuse* o la Galería Pedro Cera, junto a figuras de referencia presentes a través de préstamos institucionales del MUSAC, como Jenny Holzer, Abelardo Gil-Fournier y Joan Fontcuberta. «Esta articulación sitúa a León en conexión directa con el circuito internacional del arte contemporáneo», apuntan los comisarios. La exposición reúne instalaciones de arte generativo, obras lumínicas, piezas audiovisuales, pintura y literatura.
La exposición está comisariada por Jorge Quijano Ahijado y Silvia Argüello, cofundadores de Interface Studio (León-2025), asociación independiente especializada en investigación artística contemporánea que establece un marco de trabajo con proyección internacional para conectar producción y pensamiento artístico.
La colaboración entre Interface Studio y el ILC (Instituto Leonés de Cultura) refuerza una apuesta estratégica: abrir la institución a debates actuales sobre imagen, tecnología y cultura visual, ampliando su proyección y consolidando su papel como espacio de pensamiento contemporáneo.
«El resultado es una exposición que trasciende el ámbito local e impulsa la participación de León en el debate más actual del mundo del arte, un amplio diálogo entre circuitos especializados y profesionales que se presenta preparado para seducir al público en general», señalan Quijano y Argüello.
La exposición parte del ensayo El tiempo de la interferencia (2023, Quijano Ahijado, J. Ed. Eolas-menoslobos) y propone una lectura del presente como un campo de fricción entre imagen y verdad, naturaleza y simulación, tecnología y memoria. «Las obras seleccionadas no ilustran el concepto: lo recrean y lo tensionan», reflexiona el comisario.
:: Sobre los artistas y sus obras

Joan Fontcuberta (1955, Barcelona, España)
Fotógrafo, teórico y docente. Su obra cuestiona la veracidad de la imagen fotográfica y denuncia los mecanismos de construcción de la realidad. Usa el humor, la ironía y la simulación como estrategias críticas. Premio Nacional de Fotografía en 1998 y autor de numerosos libros.
Fontcuberta desmonta la fotografía como medio objetivo. En sus series más conocidas, inventa científicos, archivos, fenómenos naturales y narrativas visuales falsas para revelar cómo la imagen es un dispositivo de poder, manipulación y deseo.
Relación con la interferencia: Tsunami es una imagen de choque: una ola de información, una metáfora del ruido mediático. La obra subvierte la imagen tradicional del desastre natural para hablarnos del colapso informativo, del exceso de estímulo que impide ver con claridad. Es una interferencia estética y ética.

fuse* (Colectivo fundado en 2007, Módena, Italia)
Colectivo transdisciplinar que combina arte generativo, inteligencia artificial y arquitectura sensorial. Sus instalaciones exploran la relación entre datos, emoción y percepción, creando experiencias inmersivas que conectan al espectador con fenómenos complejos.
fuse* convierte datos en poesía. Sus obras generan espacios que respiran, vibran o sueñan con el espectador, activando una sinestesia entre ciencia, arte y espiritualidad digital. Trabajan con IA, sonido envolvente y estructuras visuales dinámicas.
Relación con la interferencia: La videoinstalación Onírica produce una interferencia emocional: transforma datos biológicos y psicológicos en paisajes sonoros y visuales que nos devuelven a un estado de ensoñación. Interfiere con la lógica racional, abriendo el espacio a lo sensorial, lo vulnerable, lo inconsciente.
Onírica explora el universo de los sueños a través de un diálogo entre imaginación humana y tecnología. A partir de relatos oníricos recopilados en un proyecto de investigación académica, sistemas de inteligencia artificial transforman narraciones escritas en secuencias audiovisuales que materializan imágenes, personajes y escenarios surgidos del inconsciente.

Abelardo Gil-Fournier (1979, Salé, Marruecos)
Artista e investigador centrado en las relaciones entre tecnología, paisaje y temporalidad. Trabaja con visualización de datos, imágenes satelitales y flujos computacionales para explorar las transformaciones del territorio y del tiempo profundo.
Su obra analiza la dimensión no humana del tiempo: el crecimiento vegetal, la erosión geológica, la repetición automatizada. Utiliza herramientas científicas para generar imágenes-poema que revelan patrones invisibles en la historia y la materia.
Relación con la interferencia: Mawat es una interferencia temporal: capas de imágenes de un territorio agrícola se solapan, se entrecortan y se desplazan. La obra confronta la mirada humana con la mirada de la máquina, generando una experiencia espectral del espacio-tiempo.

Laurent Grasso (1972, Mulhouse, Francia)
Artista visual multidisciplinar, combina instalación, vídeo, escultura y arquitectura. Sus obras exploran fenómenos invisibles —campos magnéticos, nubes radioactivas, energía, memoria histórica—, cuestionando los límites de la percepción, la ciencia y la política.
Grasso construye ficciones científicas y espacios oníricos donde el espectador se siente inmerso pero desorientado. Su estética mezcla belleza formal con inquietud conceptual, generando una experiencia ambigua, entre lo documental y lo especulativo.
Relación con la interferencia: Grasso trabaja desde hace años con fenómenos ambiguos: eclipses, halos solares, apariciones atmosféricas. En Clouds Theory, lo natural se convierte en construcción cultural. La nube deja de ser meteorología y se vuelve hipótesis, símbolo del almacenamiento digital. En ANIMA, la interferencia se produce entre el cuerpo y la máquina, entre lo vivo y lo animado, generando una narrativa sobre el alma en la era del algoritmo.

Jenny Holzer (1950, Gallipolis, Ohio, EE.UU.)
Artista conceptual pionera del uso del lenguaje como forma visual. Desde finales de los años 70, ha creado textos que intervienen el espacio público y lo institucional, mediante proyecciones, LEDS, carteles o bancos de mármol. Su obra se ha expuesto en museos y calles de todo el mundo.
Holzer trabaja con el texto como cuerpo, como choque, como portador de ideas crudas o contradictorias. Su obra enfrenta al espectador con afirmaciones provocadoras, viscerales, muchas veces incómodas. El lenguaje es aquí una forma de combate político, afectivo y estético.
Relación con la interferencia: Inflammatory Essays genera interferencias cognitivas: entre el tono autoritario del mensaje y su ambigüedad ideológica, entre lo íntimo y lo público. Estos fragmentos interrumpen la lectura lineal del mundo, forzando a cuestionar la autoridad de las palabras y sus contextos.
Jorge Quijano (1973, León, España)
Jorge Quijano es Doctor en Artes Plásticas y Ciencias del Arte por la Universidad de París 1 (Sorbona). Ha desarrollado exposiciones individuales y colectivas de ámbito nacional e internacional en instituciones como el MUSAC, el DA2 o espacios parisinos, además de proyectos producidos por centros de referencia. Su investigación se articula entre la práctica artística y la reflexión teórica sobre la imagen contemporánea. Ha publicado diversos ensayos en editoriales como L’Harmattan, Akal, Eolas y Trea, consolidando una línea de investigación reconocida en el campo del arte contemporáneo.
Su trabajo gira en torno a la tensión entre presencia y ausencia, figura y fondo, luz y materia. A través de veladuras, superposiciones y dinámicas de borrado, crea imágenes que están en proceso de disiparse o de emerger, invitando a una percepción detenida, casi meditativa. Reflexiona sobre el tiempo, la atención y el límite de lo visible. Su obra se mueve entre la pintura expandida y el pensamiento crítico
Relación con la interferencia: En Disipación, la pintura deviene territorio de interferencia: el ojo oscila entre capas, trata de fijar contornos que se desvanecen. La obra propone una temporalidad flotante donde la imagen no se da nunca por completa, sino que está en fuga constante, deshaciendo la mirada.
:: Concepto curatorial
La exposición parte del ensayo El tiempo de la interferencia (2023, Quijano Ahijado, J. Ed. Eolas-menoslobos) y propone una lectura del presente como un campo de fricción entre imagen y verdad, naturaleza y simulación, tecnología y memoria. «Las obras seleccionadas no ilustran el concepto: lo recrean y lo tensionan», reflexiona Quijano, uno de los dos comisarios de la muestra.
Vivimos en un tiempo atravesado por interferencias: algorítmicas,
mediáticas, climáticas, informativas y simbólicas.

«El tiempo de la interferencia parte de una idea clara y directa: vivimos en una época en la que la interferencia ya no es una excepción, sino una condición permanente. Lo que antes entendíamos como error, ruido o distorsión forma hoy parte de la estructura misma de nuestra experiencia cotidiana.
La interferencia no es únicamente una alteración técnica. Es solapamiento de información, exceso de estímulos, fricción constante entre señales que compiten por nuestra atención. Es la dificultad creciente para distinguir entre lo real y lo simulado, entre memoria y presente, entre acontecimiento e imagen. Es, en definitiva, una distorsión de la linealidad del tiempo tal y como la entendíamos.
La exposición traduce esta hipótesis en un recorrido expositivo organizado en tres grandes líneas que atraviesan las obras seleccionadas.
La primera aborda la interferencia tecnológica, centrada en la imagen, el algoritmo y la simulación como fuerzas que transforman nuestra percepción del mundo. Las obras incluidas en este eje muestran cómo los dispositivos digitales, los sistemas de representación y las tecnologías contemporáneas no solo registran la realidad, sino que la producen y la modifican.
La segunda línea se centra en la interferencia natural, entendida como alteración del paisaje, catástrofe o manifestación de fuerzas invisibles que reconfiguran el entorno. Aquí la naturaleza deja de ser fondo estable para convertirse en un territorio en transformación, atravesado por tensiones geológicas, climáticas o energéticas.
El tercer eje se articula en torno a la interferencia perceptiva, donde memoria, ficción y realidad expandida se entrelazan. Las obras plantean preguntas sobre cómo construimos nuestros recuerdos, cómo circulan los relatos y cómo las imágenes influyen en nuestra comprensión del presente.
El recorrido no busca ilustrar un texto teórico ni explicar un ensayo previo. Su objetivo es materializar esa reflexión en el espacio. La exposición convierte la idea de interferencia en experiencia directa, invitando al visitante a atravesar situaciones donde las certezas se desplazan y la percepción se pone en cuestión.»
:: Sobre INTERFACE STUDIO
Interface Studio es una plataforma curatorial y de investigación con sede en León, dedicada al «desarrollo de proyectos expositivos, producción cultural y pensamiento crítico en torno a la imagen contemporánea».
«Nace con la voluntad de activar reflexión desde el territorio, generando proyectos que conectan práctica artística, investigación teórica y experiencia espacial. Su línea de trabajo se centra en la intersección entre imagen, tecnología, percepción y filosofía visual, promoviendo exposiciones que integran artistas internacionales en diálogo con contextos locales», explican sus promotores.
