Vacante en el Vaticano

 fumata_bianca

Por ANTONIO BERMEJO PORTO

“Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra, yo edificaré mi Iglesia y el poder del infierno prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos, y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos, y todo lo que desatares sobre la tierra será también desatado en los cielos.” –menudo trajín– (Mateo, 16, 18-20). Quizá por eso en el Colegio enseñaban que PAPA era un acrónimo del latín “Petri Apóstoli Potestatem Accipiens”, “el que sucede al apóstol Pedro”.

A partir del siglo XII, la elección del pontífice romano se realiza mediante la reunión del Colegio cardenalicio que vota secretamente al nuevo Papa sin que ninguno se presente de modo formal, ya sea por la proverbial modestia de los purpurados o por el dicho popular de que quien entra Papa sale Cardenal. Técnicamente el sistema se llama cooptación. Sorprende sin embargo que según la norma vigente –dictada por Juan Pablo II– cualquier varón católico puede ser elegido, si bien, para el caso de que sea un paisano, se le ordenará Obispo inmediatamente después. Pero como no dejan entrar más que a los cardenales menores de 80 años, no se ha dado el caso. A partir de la norma citada hacen falta los votos de los dos tercios del colegio electoral y con ello se acaban las elecciones por aclamación que suenan a fascismo puro. Intuyo que para ir aclarando las candidaturas se supondrá la intervención del Espíritu Santo, que volará de aquí para allá pulsando opiniones. En esta elección quizá los cardenales utilicen el wasapeo.

La renuncia de B 16 tiene pocos precedentes ya que los papas casi siempre han dejado la herramienta por muerte más o menos natural. El maestro Manuel Vicent ha escrito que probablemente la renuncia de Ratzinger se debe a que es un idealista alemán que no ha logrado asimilar el espíritu del Mediterráneo y que en realidad, se ha fugado de la corrupción masiva y soleada del sur de Europa.

En España sé de un candidato: Carlos Amigo Vallejo, cardenal franciscano y arzobispo emérito de Sevilla. Su elección le vendría bien al depauperado Reino y mal a la Compañía Telefónica ya que cuando girara visita a su patria chica, saldrían volando por las ventanas miles de páginas amarillas convertidas en banderas papales. Parece un buen tipo, pero le traicionan un par de rasgos. Primero, es franciscano y en esta época de crisis económica quizá no convenga el ejemplo de Francisco de Asís que pasó de ser un rico heredero a vivir en la más estricta pobreza. Segundo –como su sobrino Gerardo– es del Atlético de Madrid –alias “el pupas”– por lo que la fumata rojiblanca es poco probable.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .