Prosapiens (26)

ArbeitTreblinka-27436

Nueva entrega del poeta, ensayista y crítico literario uruguayo afincado en México, y que forma parte de un libro en curso –”un libro que escribo cuando me entra una especie de velocidad de ira”–, titulado ‘Prosapiens’.

Por EDUARDO MILÁN

Del mismo modo que en la vida hay núcleos de irradiación, no todo es flujo: concentraciones que no dicen arriba como escrito en el cielo: “El trabajo os hará libres”, en un texto hay núcleos de irradiación, en la vida social son imprescindibles los núcleos de irradiación. Para que se vea en qué momento se está en ese estar-fluir, ser, dejar de ser en que consiste esto. El texto poético se compone, como un cuerpo cualquiera –social, por ejemplo– de una cierta apariencia de homogeneidad. Así navega el barco social. Así bajo la mirada de un dios regordete que jugaba in illo tempore con sus barquitos de Ulises. Ellos hablaban debajo de los designios de los vientos, de las extrañísimas criaturas, de la amistad consigo mismos y con el otro, hablaban así con esa vocación de habla completamente cierta de los héroes, distraídos, heroicos, sin mayor miedo a la muerte o nunca revelado, hasta que escucharon ese canto. Ave no es, a esa hora las aves, a filo de sol sobre la cresta –de las olas, no de las aves– callan. Hay un gran silencio. Sobre ese gran silencio, sobre unas rocas, sobre una rocas resbalosas de agua, sal y musgo. El barco avanza lento en sentido contrario a las rocas, las pasa. La mirada va de izquierda a derecha y repite el mismo trazo. En el núcleo del pasaje va el proto-negociante, el futuro administrador de la vida, el usurero del destino, el listo capitalista, el hombre que vendrá. Así va el cuerpo social con esa finta de cosa estable, apostado a la duración. Pero “luego de burlar a las sirenas todos los cantos están heridos” (Horkheimer y Adorno). El hombre avanza nuclearmente minado en su barco desde La Odisea. Para los teóricos y prácticos de este mundo que viven con el Jesús en la boca y en la lengua con la resignación del “siempre fue así” hay que aclararles: no siempre fue así. Ni siquiera siempre es así. El hombre se divide en el hombre que cae en el misterio y el hombre que engaña al misterio. El hombre que cae en el misterio es un hombre. El que lo engaña es el que ahora, en este preciso momento, está levantando la cortina de una fábrica de misterio.

Pero hay más que un núcleo que irradia en un texto. La poesía nuclear ya no está, desnuclearizada. El cuerpo social no está en esa –aquella– estabilidad estatal que tanto prometió –y, a cambio de todo esto, dio en ciertas fases nunca claras como luna llena. Lo des-nuclear, el des-centro, la desestatización –o desestabilidad cuando uno grita: “Estado ladrón”, “Fuera rateros”– es lo que se ha recibido de esos núcleos, su pragma irradiado, reelaborado ahora en una energía distinta, cuestionante, capaz de aislar el núcleo y decir qué es. “Nuez”, “mandorla”, “carozo”, “almendra” –cada cual según su aceite– son buenas metáforas o figuras del placer que ya no pueden concentrar, en un deseo sintético de destino, los grupúsculos, fermentos, borbotones, coágulos que pueblan la lava desatada ahora en sangre espesa. Es cierto: las lecturas no van –por más que intenten– a re-nuclearizar el orden, aunque una necesidad narrativa remonta crepúsculo arriba la voluntad de un asunto, una historia de amor final para esta especie, ahora que los gatos, los perros y los caballos miran para acá, ya no serenos como sirenas, con una extrañeza merecida y, para completar la cadena perpetua de su mirada, desbordados en sus derechos.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: