“Los siete pecados capitales” en siete instantáneas de Divina Quinina

Divina Quinina, en un autorretrato para el cartel de la exposición.

Divina Quinina, en un autorretrato para el cartel de la exposición.

La fotógrafa Divina Quinina inaugura su primera exposición individual en la cervecería Four Lions Brewery (Calle Sierra Pambley, 6, muy cerca de la catedral leonesa) el jueves 24 de septiembre, a las 20.30 horas, con una actuación a cargo de la cantante, bailarina y coreógrafa Rosario Granell, acompañada por el guitarrista Luis Quiroga.

La exposición está formada por siete imágenes, cada una sobre uno de los siete pecados capitales —ira, lujuria, gula, pereza, envidia, soberbia y avaricia—. En el proyecto han participado unos cuarenta amigos y gentes de la cultura leonesa que han recreado y protagonizado las siete escenas.

Por ELOÍSA OTERO

Autodidacta y perfeccionista, Divina Quinina —su verdadero nombre es Miriam Nieto (León, 1975)— busca y cultiva un estilo propio en el campo de la fotografía. Desde que su marido le regaló una cámara de fotos hace tres años, no ha parado de aprender a mirar alrededor de otra manera con un nuevo objetivo: capturar esos instantes, escenas, gestos, rostros… capaces de contar un mundo entero. Primero hizo un curso de fotografía. Pero enseguida se lanzó a disparar y no ha parado. Le gusta el blanco y negro. No en vano admira el trabajo de Jorge Pozuelo, Alberto García-Alix, Sally Mann… Y como ellos vuelca su sensibilidad sobre lo cotidiano, pero también sobre otras vivencias más fronterizas o extremas.

Le encanta retratar a la gente y se nota en sus tomas expresivas, vivas. También le gustan los animales y las plantas, el agua, los coches, las fábricas abandonadas, la ciudad, los tatuajes, las naturalezas muertas, las imágenes que parecen antiguas aunque sean modernas y viceversa… En definitiva: las suyas son fotografías que cuentan cosas, imágenes en las que, por encima de la belleza pero sin obviarla, la vida se revela con auténtica potencia narrativa.

Imagen del

Imagen del “making-of” de Seven Sins. © Fotografía: Divina Quinina.

Pecados de cine

Las siete fotografías de su primera exposición, con la que Divina Quinina se presenta al público en León, formaron parte de un proyecto para realizar la cartelería de otro proyecto, en este caso de un primo lejano suyo que ha estudiado dirección de cine en el ESCAC, Víctor López G., y que se ha embarcado, con otros seis directores, en la aventura de grabar una película de terror coral sobre “Siete maneras de ir al infierno”, “Seven Sins”, en la que cada uno de los siete directores abordará uno de los pecados capitales, explorando distintas perspectivas.

Así que la fotógrafa convocó a un montón de amigos, un día de finales de julio, para realizar una serie de fotos destinadas a publicitar este proyecto cinematográfico —que se presentará en el Festival de Sitges el próximo 16 de octubre, con el fin de encontrar apoyos y financiación para llevarlo a cabo—. Y una vez entregado el trabajo, se le ocurrió realizar esta exposición con siete imágenes a tamaño medio —1’35 cm x 90 cm—, de las que hará una pequeña edición de 25 ejemplares en cartón pluma —60 cm x 40 cm— destinados a la venta.

“En cada una de las imágenes hay un personaje que se repite, el cura —encarnado por el poeta y actor Víctor M. Díez— y un difunto que ha pasado a mejor vida, en el día de su funeral, rodeado por otras personas que a su vez están pecando”, resume la fotógrafa. Se suceden así las siete escenas, en las que aparecen amigos y activistas de la cultura leonesa representando cada uno de los pecados.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“Nos lo pasamos genial aquel día. Convocamos a un montón de gente un domingo caluroso de julio y respondieron todos, no falló nadie. Hicimos la sesión en el teatro El Albéitar, gracias a Javier R. de la Varga, director del grupo El Mayal. Juntamos una gama variadísima de tipos humanos capaces de representar todos los pecados. Fue una experiencia fantástica”, recuerda Divina Quinina.

En las fotos han participado poetas como Felipe Zapico y Víctor M Díez, la escenógrafa Cristina Izquierdo, cantantes como Rosario Granell, artistas como Eduardo Fandiño, actores del grupo teatral “el Mayal” encabezados por su director, Javier R. De la Varga, y otros amigos y gentes de la cultura leonesa: Valkiria Debord, Mara Viñas, Andrés Sandoval, Mar Torbado, Jenifer López Ferreiro, Nieves Nido, Danielo Zepol, Chiti Concepcion Abraira, Manuel AO Ortega, Luu Carmena, Rodrigo Escanciano, Cristina Fernández Lopez, Lima Nietvzsvesom, Jandro Sáenz de Miera, Fran Kanya, Raquel Fernán Fidalgo, Isabel Gómez González, Erika Sela, Gabanna Blues…

Divina Quinina, junto a una de la imágenes de la exposición, posando para Mauricio Peña. © Fotografía: Eloísa Otero.

Divina Quinina, junto a una de la imágenes de la exposición, posando para Mauricio Peña. © Fotografía: Eloísa Otero.

Así evoca la sesión de fotos, por su parte, el poeta Víctor M. Díez, a quien le tocó hacer de cura en todas las imágenes:

“La experiencia de la sesión fotográfica los 7 pecados capitales para la gran Divina Quinina, transciende, a mi modo de ver, lo meramente fotográfico. Lo que ocurrió en El Albéitar, aquel domingo de finales de julio, concita una reflexión sobre un tipo de cultura que se está dando en la ciudad en los últimos tiempos. Propuestas casi espontáneas que se improvisan, incumben a un pequeño o gran número de artistas, se producen y desaparecen como por combustión espontánea. (Veáse los proyectos de Producciones infames: sus patios, su TESLA, etc… y otras). La que nos ocupaba no era un espectáculo para un público específico. El público y los actores eran los mismos, colaboradores de un proyecto extraño y diferido. Un trabajo fotográfico para servir de sostén a un proyecto cinematográfico, a través de una propuesta escénica, casi teatral. Cuando MiriamDivina Quinina– y Cristina Izquierdo me contaron el proyecto, parecía una maravillosa locura difícil de llevar a cabo (los curas también nos confesamos). En apenas dos semanas, había que encontrar a más de veinte actores, extras o característicos para la representación en una imagen de cada uno de los pecados. Había que conseguir un ataúd y cientos de elementos de atrezzo y vestuario. Había que encontrar un lugar (ahí, siempre El Albéitar, para ayudar), un iluminador y responsable de la sala (Javier R. de la Varga, también siempre dispuesto, generoso y al pie del cañón de los proyectos estéticos interesantes, y no solo de los propios). Ellas lo consiguieron todo (porque ellas siempre están ahí, cuando se las necesita y no las podemos decir que no a nada, claro); así fuimos avisando a unos y a otros y todos dijeron sí (salvo los que estaban fuera) y, lo más difícil, todos asistieron religiosmante y a su hora. Aquello se convirtió en un zoco de gente especialísima, un mercadillo de talentos y vidas: (cantantes, músicos, diseñadores, camareros, sin techo, jubilados, peluqueros, actores, poetas, vividores, chicas y chicos de gimnasio, hermanas, ociosos, curiosos…). No sé si la película, pero una película se debería haberse rodado allí. Víctor López G., el joven director, recién llegado de Barna, flipaba. Aquello parecía un set de rodaje de Buñuel o de Fellini. Había un fastuoso catering (modesto, pero repleto y vacío y repleto y vuelto a vaciar…). Siento no recordar el nombre de todos los que asistieron. Algunos estuvimos allí desde las diez de la mañana y vimos oscurecer hacia las diez de la noche, otros llegaban (algunos con la familia o un grupo de amigos) y se iban o se quedaban, hipnotizados por el magnetismo del lugar y el ambiente de cachondeo y de muchísmo trabajo, a la vez. Fue la ostia (consagrada) y el copón (bendito), hermanos. Os lo digo yo que sé de qué hablo.”

Fotografía de Divina Quinina para el calendario solidario de la Sociedad Protectora de Animales de León.

Fotografía de Divina Quinina para el calendario solidario de la Sociedad Protectora de Animales de León.

Animales y familias

Aunque casi acaba de empezar con este arte y laboralmente se dedica a otras cosas, Divina Quinina ya ha realizado imágenes para carteles y grupos de teatro, ha participado en campañas solidarias y ha realizado dos calendarios. También ha probado a hacer fotos de moda y ha aprendido a llegar a algunos lugares y eventos donde había algo que interesaba a su cámara, fuera un concierto o un combate de boxeo. Incluso ha colaborado con TAM TAM PRESS como ilustradora de un relato por entregas del poeta y escritor Luis Miguel Rabanal.

Así, el año pasado, tras formalizar una serie de colaboraciones veraniegas y un calendario para Diario de León en 2014, Divina Quinina realizó un calendario solidario 2015 para la Protectora de Animales y Plantas de León que merece ser resaltado. La fotógrafa leonesa proyectó a través de la portada y de las 12 imágenes de este calendario el sosiego de la mascota abandonada y después recogida, y el rostro orgulloso de sus nuevos dueños, tan variopintos como los ejemplares adoptados, apostando por nuevos tipos de familias en las que tienen cabida los animales. Todo ello, unido a las imágenes y al fantástico vídeo de la campaña “Ponte en su lugar” que también lanzó la Protectora leonesa el año pasado, con imágenes de esta fotógrafa, ha servido para concienciar a los ciudadanos sobre la triste realidad de tantas mascotas que cada día son dejadas a su suerte, y sobre la posibilidad de adoptarlas.

“Ponte en su lugar” conformó en 2014 una impactante campaña de concienciación que, a través de una serie de imágenes y de un vídeo de cinco minutos, buscaba invertir los factores y explicar cómo sería la vida si abandonásemos a las personas por su aspecto, edad o físico, al igual que se hace con muchos de los animales a los que se deja en la calle. Los protagonistas de las imágenes fueron ciudadanos que quisieron colaborar de forma voluntaria con la causa, cada uno portando su historia singular de tristeza, soledad, extranjería, enfermedad… fotografíados por Divina Quinina.

En octubre  de 2015 esta fotógrafa presentará además, en el espacio que la taberna Camarote Madrid dedica cada mes a un artista leonés, una pequeña muestra de imágenes sobre la ciudad de León, cuatro fotografías en total. Y después se irá a la India a la aventura, durante dos meses y medio, en lo que espera sea un auténtico viaje iniciático con la cámara a cuestas.

De momento, le parece maravilloso formar parte de esa nueva hornada de fotógrafas leonesas que ya empiezan a despuntar, y entre las que destacan Julia D. Velázquez, Miriam Vega, Julia G. Liébana y Esther Santás, entre otras.

La invitación.

La invitación.

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

Un Comentario

  1. Manuel Rodriguez Olmo

    A modo de sugerencia: Es mucho pedir que en carteles de convocatorias además del mes pongáis el año?

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: