Clemente de Pablos analiza el polémico rodaje de Orson Welles en Valladolid

El historiador Clemente de Pablos. Foto: L Fraile.
El historiador Clemente de Pablos. Foto: L Fraile.

Por LAURA FRAILE
últimoCero.com

El historiador Clemente de Pablos aborda en «La Controversia de Valladolid», lo que ocurrió durante el rodaje de la película «Mr. Arkadin», rodada en 1945 por Orson Welles en esta ciudad. Ahora, el libro que  se acaba de publicar en la editorial Grapheus, resuelve todos los interrogantes sobre este desconocido episodio que provocó la huida del cineasta y el secuestro de su obra.

«Según me dicen mis amigos vallisoletanos en los que el tradicional sentido de la hospitalidad lucha con el patriótico, acaba usted de filmar un tremendo baile de máscaras en el patio habiendo figurado incluso en el baile religiosos con testa de paquidermo. (…) Aún me asusta más que esa fantástica fiesta corra por el mundo, lo cual nos perjudicaría en mayor grado que el que se hubiera usted adherido a un manifiesto de los rojos internacionales». Con estas palabras se refirió en el año 1954 el periodista Federico García Sanchiz al rodaje en Valladolid de la película «Mr. Arkadin«, en el que Orson Welles utilizó como escenario el Museo Nacional de Escultura.

Estos comentarios, publicados en el artículo «Carta abierta a Orson Welles», aparecieron en El Norte de Castilla del 2 de abril de ese año y, en palabras del historiador Clemente de Pablos, acabaron siendo el desencadenante del rechazo tanto de su película como del propio Orson Welles. ¿Qué ocurrió exactamente en ese rodaje?, ¿qué es lo que motivó que se le atacara de semejante manera?, ¿fue tan grave como para justificar el secuestro de su película? Todas estas preguntas encuentran ahora su respuesta en «Orson Welles y el Museo Nacional de Escultura. La Controversia de Valladolid», una obra que el historiador vallisoletano Clemente de Pablos acaba de publicar en la editorial Grapheus.

Su libro está dividido en seis partes. En la primera, llamada «Welles llega a Castilla», Clemente contextualiza la llegada de este cineasta a Valladolid en 1954 para rodar «Mr. Arkadin», una coproducción hispano-suiza que refleja en una de sus escenas las escaleras del Museo Nacional de Escultura, el Patio de Escuelas y el claustro de San Gregorio. En «Controversia en Valladolid», su segundo capítulo, este historiador introduce las reacciones de la prensa de la época ante al rodaje. Es aquí donde se menciona el artículo de Federico García Sanchiz.

Una de las escenas de la película rodada en el claustro de San Gregorio. Foto: Filmoteca Nacional.
Una de las escenas de la película rodada en el claustro de San Gregorio. Foto: Filmoteca Nacional.

No es hasta el siguiente capítulo (`La opinión de los figurantes´) cuando se desvela el motivo de fondo de sus críticas. «Después de uno de los días de rodaje, que se hizo en Carnavales, algunos de los figurantes decidieron salir de fiesta con los hábitos de monje. Se les vio por la calle Padilla, que en aquella época era una de las zonas de prostitución, y la noticia llegó a oídos de Federico García Sanchiz», comenta Clemente, quien indica que este periodista exageró la descripción de lo ocurrido durante el rodaje con la intención de censurar un comportamiento «impropio» para las fechas de Carnaval. «Orson Welles ya había sufrido ataques por varios frentes, pero el de García Sanchiz fue determinante. Provocó que éste tuviera que huir de España hacia Cannes, que se secuestrara su película y que se le acusara de ser comunista en plena época de la caza de brujas del senador McCarthy», explica este historiador.

En el cuarto capítulo, Clemente alude al expediente de censura de la película, que derivó en el secuestro de los negativos rodados en España. Estos hechos aparecen descritos en el capítulo quinto, en el que Clemente menciona cómo después de lo ocurrido en Valladolid el montaje que se estrenó en este país sufrió la autocensura de los productores, que eliminaron la escena del baile de máscaras. (Habría que esperar hasta los años 80 para poder ver la versión íntegra, de la que existen hasta media docena de versiones que se distribuyeron por otros países como Inglaterra, Francia o Suiza). Su libro termina con el regreso de Orson Welles a Valladolid unos años más tarde, en este caso para rodar una serie de televisión.

En la obra «Orson Welles y el Museo Nacional de Escultura. La Controversia de Valladolid», Clemente de Pablos ha querido narrar un episodio desconocido para mucha gente. Escrita en primera persona, en ella cuenta con el apoyo de artículos de prensa y fotografías que van acompañando a este historiador en el desarrollo de una investigación que comenzó con un artículo de Miguel Delibes llamado «Yo trabajé a las órdenes de Orson Welles». «En el año 1995 estaba preparando la publicación del libro 100 años de cine en Castilla y León y me acordé de este artículo, en el que Delibes hablaba del rodaje de Mr. Arkadin. Después, en 1999, impartí una charla sobre Orson Welles en el Museo Nacional de Escultura y allí coincidí con Ángel Sanz, que había sido uno de los figurantes de la película, al que entrevisté y del que obtuve más información. A partir de ahí seguí con la investigación a través de la consulta en las hemerotecas», explica Clemente de Pablos.

El resultado de todo este largo proceso es este libro, que ya está a la venta en la librería La Delicia de Leer (c/ Juan Agapito y Revilla, 10), en Uniliber y que podrá adquirirse en breve a través de la página web de la editorial Grapheus. Clemente de Pablos, que ha publicado otras obras como `Los 100 años de la vida y la obra de Alfred Hitchcock´, `Memoria cinematográfica de la provincia de Burgos´ o `Luces de otro tiempo. La exhibición cinematográfica en la provincia de Segovia´, está escribiendo un nuevo libro sobre los rodajes realizados en Segovia entre los años 1898 y 2015. Esta obra se publicará en los próximos meses en la editorial de la Universidad de Valladolid.

Noticia relacionada:

 

Deja un comentario con tu nombre

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.