Por LUIS GRAU LOBO.— La de Sixto Rodríguez es una «hermosa historia sobre cómo el arte se abre camino de la forma más insospechada cuando se le necesita. Incluso a pesar de la forma clandestina y fortuita de su difusión, de la ignorancia sobre su autor, de un entorno tan distinto, de las claves que lo hacían local y, pese a todo, lo convierten en universal».