Precariedad nuestra de cada día…

Por RUTH RIVERA.— La autora del texto, codirectora de Teatro Dran, nos pone delante de las tres verdades del barquero en materia de artes escénicas: no hay trabajo; si lo hubiera que se despidan de tener contrato y, por supuesto, de que la empresa les dé de alta en la Seguridad Social; lo mejor es que se olviden de la jubilación… Los responsables de la cosa pública, en realidad, ¿escuchan la radio, oyen la televisión, leen los periódicos, pasean por la calle, hablan con la gente? Pero ¿no se mueren de vergüenza viendo la situación de nuestros artistas? ¿por qué no hacen algo? ¿por qué no dimiten?