Revisión

Por LUIS GRAU LOBO.— “Llegó como llegan muchos inmigrantes, desde un rincón del oriente mediterráneo, pasando primero por Italia. (…) Se llamaba Doménicos. El Greco. Hace cuatrocientos años que murió en Toledo, y este año todas las miradas confluyen una vez más en la suya. Que nunca es la misma”.