Un «zoreil» en la isla de La Reunión

Por GERMÁN RICOY.— Enfrentado a una de esas encrucijadas vitales difíciles de resolver, el autor de este artículo decidió hace seis meses «tomar por una vez el sendero inesperado», abandonar la península ibérica y embarcar hacia una lejana isla del océano Índico. «El precio que se ha puesto en España a la libertad resulta cada vez más difícil de pagar».