El desorden del cielo

Por GERMÁN RICOY.— “Al llegar aquí, la primera noche me sorprendió el desorden del cielo.(…) Buscando orden, puntos de referencia que me sirvieran de apoyo ante el vértigo de un cielo para mí caótico busqué la Cruz del Sur, que había conocido en mis lecturas infantiles, probablemente en Verne o Salgari o Melville o Stevenson o todos ellos…”. / Un nuevo artículo desde la Isla de la Reunión, en el océano Índico.

Trino

Por GERMÁN RICOY.— El autor pasea por la Isla de la Reunión acompañado por el canto de los pájaros. “Encuentro más sentido en el súbito tuiteo de un pequeño tec-tec que en la cháchara fatua y cacofónica de la mayoría de mis congéneres”.

Verdiginoso

Por GERMÁN RICOY.— “El transcurso del día puede medirse en briznas, porque aquí se ve crecer el tiempo”. En esta cuarta entrega desde la Isla de La Reunión, el autor observa y su ojo jadea ante un paisaje vertiginoso en el que se superponen todas las variedades del verde…

Sobre el volcán

Por GERMÁN RICOY.— En la lejana isla de La Reunión hay dos volcanes: el dormido Piton des Neiges y el activo Piton de la Fournaise. Sin embargo, como en otros “puntos calientes” del planeta, un tercer volcán está entrando en erupción: el de los jóvenes que piden trabajo y dignidad. Para el autor de este artículo “el inevitable estallido en demanda de un mundo más justo dejará el terreno preparado para el nacimiento de una vida más fértil”.

Esperando el ciclón

Por GERMÁN RICOY.— Desde la lejana isla de La Reunión, en el océano Índico, el autor de este artículo cuenta cómo se afronta un ciclón, algo habitual por esas latitudes en esta época del año, y piensa con tristeza en la España que dejó atrás, “un país que hoy sufre más que nunca el saqueo al que lo somete una oligarquía demasiado grande, desmantelado por un huracán de codicia y desvergüenza inaudito”.

Un “zoreil” en la isla de La Reunión

Por GERMÁN RICOY.— Enfrentado a una de esas encrucijadas vitales difíciles de resolver, el autor de este artículo decidió hace seis meses “tomar por una vez el sendero inesperado”, abandonar la península ibérica y embarcar hacia una lejana isla del océano Índico. “El precio que se ha puesto en España a la libertad resulta cada vez más difícil de pagar”.