Urgencias en Castilla

urgencias

Por JESÚS SUÁREZ

‘Urgencias’ (E.R. en el original), creada por el novelista Michel Crichton, es con toda probabilidad, una de las mejores series que hayan llegado a la pequeña pantalla. Las historias cruzadas que llenaban sus capítulos, las grandes interpretaciones de todos los que integraban el County General, el ritmo trepidante de la serie, la siguen convirtiendo hoy en una referencia de la moderna televisión y en el modelo a seguir por otras muchas, desde ‘Anatomía de Grey’ hasta ‘Hospital Central’.

La serie se mantuvo en audiencia durante quince años y se retiró cuando dejó de figurar entre las favoritas de la audiencia. Las urgencias rurales en algunas Comunidades se han cerrado cuando sus gobiernos han decididito que no había dinero para pagarlas. El dinero, o la falta de él, surge otra vez como la excusa perfecta para desmantelar un modelo de sociedad.

Los gobernantes de turno utilizan el pretexto de que los servicios de urgencias no tienen la afluencia de usuarios que permitirían mantenerlas, es decir, no son rentables. El argumento cojea ostensiblemente. Por ese razonamiento podíamos prescindir del Ejército porque nadie nos ha declarado la guerra. El motivo, como sucede con la privatización de la sanidad en otras Comunidades, es claramente ideológico: estamos ante el desmantelamiento progresivo del Estado del Bienestar, un sistema que permitía hasta la fecha que todos los españoles, vivieran donde vivieran y con independencia de sus recursos, pudieran acceder a unos servicios que todos veíamos como imprescindibles.

Lo lamentable es que nuestros gestores, a la hora de recortar, siempre dirigen sus afilados dardos contra los más desfavorecidos, y en este caso el mundo rural es la víctima. Aceptando que reducir gastos sea inevitable, es triste que se considere más necesario mantener un Parlamento autonómico, cuya utilidad es cuestionable, que un servicio de urgencias en un pueblo remoto. Pero para ellos es más importante un político que un médico.

En Castilla-La Mancha el Tribunal Superior de Justicia ha suspendido cautelarmente el cierre de las urgencias rurales. Mi confianza en la justicia es amplia, pero me temo que las urgencias en muchos pueblos no se volverán abrir aunque el pediatra de guardia sea George Clooney.

1 Comment

  1. Algo grave está pasando cuando nuestros gobernantes se plantean los servicios públicos en función de su rentabilidad y no como un derecho ciudadano recogido en la Constitución : derecho a proteger la salud , a la educación para todos , a una vivienda digna.

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