El arte y lo falso

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La intensa vida y la obra de Elmyr de Hory, el mayor falsificador de cuadros de la historia, protagonizan una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, hasta el 12 de mayo.

Por CAROLINA MARTÍNEZ PALANCAR

El 11 de septiembre de 1976 el “pintor apátrida” Elmyr de Hory fue encontrado sin vida en su residencia ibicenca de Ca’s Mestre tras la ingesta de “una fuerte dosis de barbitúricos”. Con estas palabras informaba el diario El País del trágico final del mayor falsificador de la historia (¿artista o farsante?) tras una vida digna de la mejor de las novelas: guerra, lujo, delincuencia, huidas, depresión, amantes…

Elmyr de Hory al estilo de Monet. Colección particular.
Elmyr de Hory al estilo de Monet. Colección particular.

Parte de su ingente obra, se dice que llegó a pintar más de mil cuadros, se expone en el Círculo de Bellas Artes para hacernos reflexionar sobre lo verdadero y lo falso. Sus óleos, acuarelas y litografías, de Picasso, Modigliani, Matisse, Renoir, Toulouse-Lautrec, Gauguin o Chagall, lograron en algunos casos hasta el reconocimiento de sus autores, como le sucedió a Picasso cuando le enviaron una obra para que certificara su autenticidad. ¿Cómo no engañar entonces a nuevos multimillonarios aparecidos en EEUU al calor del petróleo? A la cabeza figuró Algur Hurtle Meadows, comprador compulsivo de arte, que le adquiriró quince Duffys, siete Modiglianis, cinco Vlamincks, ocho Durains, tres Matisses, dos Bonnards, un Chagall, un Degas, un Laurencin, un Gauguin y un Picasso. Todos falsos. Pero el placer de disfrutar de estas pinturas, ¿no debía ser el mismo? Mercado y arte conjugan mal pero no se entienden el uno sin el otro.

orson fakeElmyr de Hory siempre se consideró un artista, pero para lograr el lujoso tren de vida al que aspiraba no dudó en estampar la firma de los grandes pintores contemporáneos que ya habían accedido, por mérito propio, al disparatado mercado artístico, que corona óleos a precios astronómicos. Gracias al papel que se creó de ‘coleccionista europeo’, el pintor se codeó con las estrellas del celuloide y los magnates del petróleo en un país, EEUU, donde el dinero salía a borbotones del subsuelo. Inevitablemente, y tras años de copias y numerosísimas ventas fraudulentas, comenzaron las primeras sospechas. Así que puso rumbo a México pero recaló finalmente en Ibiza, donde residió 16 años hasta su trágico final, un suicidio motivado por la orden de extradición a Francia que presumiblemente iba a aprobarse con carácter inmediato. Hasta en el suicidio la comisaria de la muestra, Dolores Durán, encuentra un fraude. En su opinión, Elmyr de Hory sólo quería protagonizar un intento de suicidio, que no era el primero, “pero falleció por un error de cálculo”.

Nacido en 1905 en Budapest e  hijo de dos ricos aristócratas de origen judío, se trasladó pronto a París, donde se codeó con los grandes artistas en esa época dorada de los años veinte. Por el medio se le cruzó la Segunda Guerra Mundial, que sorteó peligrosamente escapando de la Gestapo y escondido en Budapest. Pero su familia lo perdió todo. Volvió al París de la posguerra, menos alegre, e inició su imparable carrera falsificadora. Una buena amiga le preguntó si lo que colgaba en la pared de su taller era un Picasso, y no pudo resistirse a decir “sí”.

fraude-clifford-irving-historia-elmyr-de-hory_MPE-O-13351218_7672La trayectoria vital y artística de Hory fue glosada en el libro ‘¡Fraude! La historia de Elmyr de Hory, el pintor más discutido de nuestro tiempo’, escrito por Clifford Irving, amigo suyo y también célebre estafador. Las andanzas de ambos personajes atrajeron la atención de Orson Welles, quien les dedicó el documental ‘F for Fake’, una historia de y sobre engaños en la que él mismo reflexiona sobre la realidad y la falsedad en el mundo de la creación artística. El Círculo tiene previsto ofrecer el documental dentro del ciclo de cine ‘Fake’, junto a otras películas, entre el 18 de abril y el 12 de mayo.

 “Al igual que se ama a Bach a través de Óistraj, se puede amar a Modigliani a través de mí”, aseguraba el pintor en una entrevista, negando que lo suyo fuera delito. Era sólo interpretación. En la sala de exposición del Círculo se puede ver su firma estampada en 26 interpretaciones, tituladas siempre ‘A la manera de…’: Modigliani, Monet, Léger, Signac, Vlaminck, Van Dongen, Derain, Dufy, Matisse, Picasso, Renoir y Degas, junto a seis obras propias, seis “Elmyr”. Según Durán, sus cuadros podrían alcanzar hoy hasta los 100.000 euros. Son difíciles de encontrar y, paradojas del destino, no son pocos los falsos Elmyr que circulan.

Más información:

Elmyr h

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