Jardín victoriano de coníferas exóticas en la Sierra de Béjar

Apunte de la escalinata del Coto. Por José Carlos Sanz Belloso.

Apunte de la escalinata del Coto de Nuestra Señora del Carmen. Por José Carlos Sanz Belloso.

Por JOSÉ CARLOS SANZ BELLOSO

Como cantaba Antonio Vega, al igual un Conde de Trespalacios, a finales del siglo XIX y en los albores del siguiente, pensamos que encuentra el sitio de su recreo al remodelar, conformar y revegetar un paraje de la Sierra de Béjar, en un rincón de cerca de 45.000 m2, repleto de sorpresas, simbolismo y árboles fantásticos. En la provincia de Salamanca, ente Puerto de Béjar y Peñacaballera se localiza uno de los jardines más singulares de Castilla y León, El Coto de Nuestra Señora del Carmen a veces denominado Jardín del Conde. Recinto cercado con una gran componente forestal, con especies de las más remotas y dispares latitudes, que dicen de los Cinco Continentes,  jardín especial por sus imponentes individuos arbóreos, muchos y exóticos, para lo habitual raros. Así nos sorprenderá con altos y longilíneos abetos Douglas o una hermosa y jovencísima secuoya, casi escondida en un bosquete, ejemplar de apenas unos 135 años y otras coníferas, en tal  cantidad y variedad, que lo convierten en un auténtico arboreto, en un pinetum.

A pesar de su singularidad es un jardín bastante desconocido que merece una visita sosegada que gravitará seguramente entre el asombro y el puro deleite sensorial. Para los amantes de la Naturaleza, y en especial de los árboles, es un lugar imprescindible al que se le suma el valor de su composición de aire naturalista, encuadrada en la corriente internacional del paisajismo denominado  “jardín inglés”, y en concreto y para algunos Victoriano, de moda en esa época y con múltiples ejemplos en la Península, cada uno particular y con diferente atractivo. Se nos presenta con un dibujo de cierta complejidad y simbología oculta que lo anima y articula en una variada y elaborada configuración.

El jardín se despliega en gran parte sobre una ladera orientada a naciente que propicia la sustitución de la vegetación autóctona serrana por otra de grandes coníferas formando una isla en aquella. Esto permitió por un lado que los nuevos bosquetes y grupos forestales “extraños” quedasen arropados y envueltos por una masa vegetal protectora, ante vientos, climáticamente… y no aparezca como una entidad aislada, desprotegida ni excesivamente descontextualizada; por otro lado la plantación en pendiente remite a las orografías de los bosques de donde son oriundos estos ejemplares, presentándose éstos de forma menos forzada, más natural.

El lugar intencionadamente elegido permitía además extender en la zona inferior y horizontal una alargada rosaleda de la que aún se mantiene su trazado y diversas variedades de rosas, de las muchas y muy peculiares con las que se debió vestir.

La Casa de Trespalacios, que contaba también con una casa de campo en Chamartín de la Rosa (Madrid), plasma en este jardín un complejo y heterogéneo programa jardinero en un característico estilo ecléctico decimonónico, con matices románticos de grandes contrastes, rincones y elementos sorpresivos (rosaleda-bosquetes, llano-pendiente, claros-oscuros…) es decir, con muchos de los ingredientes habituales en los jardines de análoga época y filiación.

La autoría del proyecto recae en la saga Veyrat, jardineros, paisajistas y viveristas  originarios de Francia que desarrollan su actividad desde Valencia, junto con las inquietudes, afanes, sueños, desvelos y puede que quimeras de su promotor, quienes conjuntamente han de “vaciar” una no pequeña porción del bosque, Naturaleza en estado “natural”, para transformarlo en naturaleza ordenada, en territorio “culto”, en el sentido de la cultura como cultivo, o en terminología actual, en un pequeño paisaje cultural, verde y vivo, de nueva “planta”, un microcosmos ex novo, a su gusto y con unos precisos fines botánicos, paisajistas y a la vez simbólicos, como en otros muchos jardines, pero en éste aún por desvelar.

Una escalinata monumental de 104 peldaños, dicen que iniciática, conduce, en sucesivos tramos con descansillos o plazoletas engarzadas, a una plataforma superior presidida por un enigmático y encantador cenador o templete octogonal, cubierto y construido con treillage (celosías) de cerezo y ramajes entrelazados de brezo, en posible alusión al mito del origen de la Arquitectura en la cabaña, a la cueva… A ambos lados de la escalera se disponen rampas simétricas en zigzag que se adentran en los bosquetes y nos conducen en cómoda ascensión a las plazuelas y finalmente al mirador con su velador vegetal. Se percibe un diseño claro con una geometría precisa basada en la utilización de ciertas proporciones y números clave, hay quien asegura esotéricos, quizá, o al menos de influencia simbólica y puede que cabalística, con gran pujanza en aquellos años. (En Salamanca se puede visitar en el Museo de la Memoria Histórica, en la C. del Expolio, cercano al Museo de la Casa Lis, con una interesantísima exposición dedicada a la Masonería).

Paseos sinuosos, rincones, rocalla en cascada, una estufa o invernadero de época y otros elementos singulares componen un conjunto único e inusitado que incluye un pequeño miliario con epigrafía y una variedad igual de maravillosa de aves y pájaros e insectos. Para sorpresa y gozo de los visitantes (que pueden alojarse en una encantadora Posada Real ubicada en el propio recinto) verán en prolijo resumen:

Dos variedades de tejos, cientos de abetos Douglas, Pseudotsuga menziesii, una monumental auracaria, Arauraria araucana, cipreses, Cupressus macrocarpa, la secuoya mencionada, una buena representación de acebos, Ilex aquifolium…  tres tipos de tuyas, varios Eleagnus elegans, laureles, Laurus nobilis, robles, Quecus rubra y un bosquete de melojos, Quercus pirenaica, libocedros, Calocedrus decurrens, diversos tipos de arces, Acer palmatum y arce del azúcar o sacarino, Acer saccharum, robustos tilos plateados, Tilia tormentosa, abetos, Pícea Glauca y Picea abies, castaños de Indias, Aesculus hippocastanum, morera, Morus alba y además otras verduras como el  hipérico, Hypericum inodorum, o hierba de San Juan, clemátides, Clematis vitalba, vincapervinca, Vinca minor, setos de lonícera, yerba llamada de los leprosos, veronica officinalis, mimosas, rododendros, mahonias y alguna más  por descubrir y disfrutar in situ.

Referencias y datos útiles:

El estudio más amplio conocido es el realizado por la gran paisajista Consuelo Martínez Correcher, para su declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico en 2005. Se agradecen los datos y sugerencias de Isabel López Blázquez, jardinera y gran conocedora de éste jardín privado, perteneciente a la familia Tavira, abierto al público y localizado en Puerto de Béjar-Peñacaballera (Salamanca), con acceso desde la C.N. 630, Km 424  (cercano a un tramo recuperado de la calzada romana de la Ruta de la Plata).

  • Latitud 40º 20´ 38¨ Longitud 5º 50´ 78¨
    Correctamente ubicado en Google Maps.

  1. Que gusto levantarse por la mañana y viendo como amanece leer este artículo. Iremos Mateo y yo a ver ese jardín maravilloso. Gracias José Carlos.

  2. Gloria

    Es maravilloso José Carlos. Espero tener oportunidad de conocerlo, pues después de tus descripciones se hace difícil no desear una visita tranquila. Muchas gracias.

  3. jesus anta roca

    Seguiré muy atentamente tus artículos, pues bien sabes que me encantan estos lugares singulares y desconocidos.

  4. Muchas gracias por comenzar tus artículos con la descripción de nuestro jardín, estaré encantada de guiar en su recorrido a cuantas personas quiera visitarlo.

  5. MALU

    Me encanta cómo escribes, cómo cuentas las cosas y todos tus dibujos, incluído el del jardín.
    Miles y millones de besos

  6. Pingback: El Bosque de Béjar: un ejemplo singular de paisaje cultural | Tam-Tam Press

  7. Rafael blanco Almenta

    Descrito tambien en el libro Jardines Arcanos. Los Veyrat aportaron plantas pero no esta documentado que aportaran el diseño

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: