Por ISAAC MACHO
Vive y trabaja en el campo que es su medio natural. Solo de vez en cuando abandona su casa en la Montaña Palentina y baja a la ciudad para enseñarnos sus creaciones. Luego regresa, de nuevo, a su medio natural, a perderse entre el paisaje en armonía con las cuatro estaciones donde se respeta la vida de los protagonistas que habitan la tierra: aves, mamíferos y otros animales, flora, seres humanos …
Juan Carlos Gil, Pipo, lleva 15 años experimentando en la cocina de las diferentes versiones artísticas tras su andadura inicial en la artesanía del barro. Aunque pasó por la Escuela de Artes y Oficios en la que tomó contacto con las diversas técnicas y materiales, a partir de ese aprendizaje emprendió el camino autodidacta. En sus inicios pasó por las típicas ferias de artesanía en pueblos y ciudades para a continuación volar solo orientando sus particulares investigaciones hacia la naturaleza.
Estableció su casa-taller de San Martín de los Herreros (Palencia) y, dialogando con la vida silvestre, abrió su horizonte artístico fusionando colores, óxidos recogidos en las desaparecidas minas de carbón, hojas, animales, maderas recicladas, piedra, barro… y puso en marcha su laboratorio, su compromiso con el medio ambiente y el arte que irradia.
Ahora, como otras tantas veces ha hecho en las paredes de restaurantes, paradores, cafeterías, jardines, peluquerías y otros espacios desconocidos por su ambiente artístico, ha pasado por el Café Berlín, de Valladolid, y nos ha dejado una ruta por su obra. Bautizada como “Cerámicas” en esta senda natural vemos un ordenado bosque de todo tipo de maderas sobre las que descansan planchas de barro, pasadas por el horno, con motivos zen, ciudad, alisos, robles, hojas de haya, animales, mujeres, hojas… Quince pequeños seres vivos que encierran otros tantos mensajes colosales en medio del oleaje de la música que suena de fondo en el local con una luz de media tarde.
Este artista misterioso como el amanecer vuelve a la montaña tras dejar su rastro diáfano para todos los clientes que visitan el emblemático café, consciente de que, por ahora, y quizá por mucho tiempo, tenga que acostumbrarse a vivir fuera de los habituales circuitos comerciales del arte. A Pipo podrán negarle unas paredes, pero nadie le apagará las brasas que alimentan su creación.
- Exposición “Cerámicas”. Abierta hasta el 15 de octubre.
- Café Berlín, c/Arribas, 3, junto a la catedral de Valladolid.