Por CAMINO SAYAGO
El director británico Steve McQueen consigue el premio a la mejor película dramática, en la 71 edición de Los Globos de Oro, por “Doce años de esclavitud”. Ya se situaba como una de las candidatas, contaba con siete nominaciones, y finalmente se lo ha llevado con esta cinta que muestra el relato desgarrador de la esclavitud en Estados Unidos. Pero sólo ha recibido este premio a pesar de ser una de las favoritas, aunque todavía quedan los Óscar y cuenta con el hándicap de ser una de las pocas propuestas sobre este polémico tema: en este caso producida por Brad Pitt.
La película está basada en un hecho real que ocurrió en 1850. Narra la historia de Solomon Northup, un culto músico negro y ciudadano libre, que vivía en Nueva York con su familia y fue secuestrado y vendido como esclavo en el sur de Estados Unidos, en una plantación de Louisiana. Durante doce años vivió como esclavo y un año después de ser liberado publicó su biografía. A partir de esta obra se articula el guión de Jhon Ridley, tan crudo como revelador de la brutal situación que los afroamericanos vivieron en esa época. Violencia, abuso emocional y desesperanza que el protagonista del relato supera con su incansable lucha por la libertad. Dice Manohla Dargis del The New York Times que “la genialidad de 12 años de esclavitud reside en su insistencia en la maldad banal, y en el terror, que se filtraba en las almas, ataba los cuerpos y cosechaba un duradero y terrible precio.”
Y como ya adelantaba el propio director de la película, Steve McQueen, en una entrevista con Javier Gutiérrez “Saberius” recogida en TAM TAM PRESS, esta cinta “viene a cubrir un inexplicable vacío en las producciones realizadas sobre el esclavismo, describiendo en esta ocasión hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por la explotación material de sus semejantes, en una ambición desmedida que no conoce límites”.
