Kenny Miller: “I Was a Teenage Horror Film Star”

Kenny Miller en la actualidad. Fotografía: Archivo personal de Kenny Miller y su agente Donald S. Vaughan,
Kenny Miller en la actualidad. Fotografía: Archivo personal de Kenny Miller y su agente Donald S. Vaughan.

“La Feria de las Tinieblas”

Tam Tam Press abre una nueva ventana y lo hace de la mano de Javier Ordás, que se incorpora como colaborador con una nueva sección sobre cine fantástico y de terror, que titula “La Feria de las Tinieblas”. Tendra periodicidad mensual y en cada entrega ofrecerá entrevistas a diferentes personalidades que han participado en algunas de las películas más desconocidas, raras y olvidadas de este fascinante género.

Y como en las atracciones de feria más espeluznantes, en cada tramo del recorrido se exhibirá por unos instantes a hombres lobo, vampiros, espectros, monstruos salidos de las ciénagas, asesinos en serie, víctimas desangrándose en el tránsito, científicos malvados, a la dama blanca y al diablo, antes de que regresen de nuevo a las sombras. Para esta primera entrega ha elegido al actor americano Kenny Miller, unido a numerosas cintas del Hollywood de los años 50.

Por JAVIER ORDÁS

Kenny Miller es conocido entre los aficionados al cine de terror y de serie B por sus papeles en algunas de las películas más curiosas y estimulantes del Hollywood de los años 50 como “Yo fui un hombre lobo adolescente” (Gene Fowler Jr., 1957) protagonizada por Michael Landon y preludio del éxito de los años 80 “Teen Wolf”; o la alucinante “Attack of the Puppet People” (Bert I. Gordon, 1958), con la leyenda del cine fantástico John Agar, deudora de “El increíble hombre menguante”. Además, Kenny Miller trabajó con Elia Kazan en “Al Este del Edén” (1955), con Nicholas Ray en “Rebelde sin causa” (1955), con Anthony Quinn en “Los Bucaneros” (1958) y, por si aún no fuese suficiente, con Orson Welles en “Sed de Mal” (1958). Kenny ha seguido actuando con diferentes papeles en películas y en televisión hasta la actualidad, convirtiéndose en una de las celebridades invitadas habitualmente a los festivales de cine de terror norteamericanos más prestigiosos. Historia del cine personificada, con todos ustedes: Kenny Miller.

– En España hay muchos aficionados al cine de terror y de ciencia ficción que desconocen que en los años 50 eras un ídolo para miles de adolescentes que también amaban ese tipo de películas. Sin embargo, todos estos fans españoles han visto y disfrutado “Yo fui un hombre lobo adolescente” o “The attack of the puppet people”, las cuales no hubiesen sido lo mismo sin su participación. ¿Podrías explicar al público español cómo era ser un ídolo en los Estados Unidos de los 50?

—Es maravilloso saber que tengo tantos fans leales en España, especialmente si provienen del cine de terror y de la ciencia ficción y saber que me recuerdan desde finales de los años 50 hasta ahora. Si, como bien dices es cierto que Kenny Miller era, y lo sigue siendo aún hoy, un ídolo de miles de chicas y chicos que adoraban ese tipo de películas. Y también soy muy afortunado de haber conocido y estado con algunas de las actrices más bellas de Hollywood como Annette Funicello, Connie Stevens, Shelley Faberes, Molly Bree, Sandra Dee, Kathy Nolan, Jackie DeShannon, Cindy Robbins, etc. Trabajamos y actuamos duro. Buenos tiempos en la historia de Hollywood, sin duda. A propósito, me casé con la cantante country Molly Bee.

—En “Yo fui un hombre lobo adolescente” trabajaste junto a Michael Landon, Whit Bissel o Yvonne Lime. ¿Cómo fue trabajar con ellos? ¿Recuerdas cómo eran las sesiones de maquillaje para convertir a Michael Landon en un hombre lobo?

—Realmente fue duro, aunque divertido trabajar en “Yo fui un hombre lobo adolescente”. Era la primera película de Michael Landon, era un trabajador tenaz, recuerdo que le gustaba hacer bromas continuamente. Rodamos la película en dos semanas, pero de forma intensiva. La parte más agotadora para Mike fueron las dos horas que duraba la sesión de maquillaje para convertirle en hombre lobo. Incluso era doloroso cuando tenían que retirarle todo el pelo de la cara y el cuello. Los otros miembros del rodaje eran auténticos profesionales. Sobre todo el maravilloso actor Whit Bissel, conocido por sus grandes actuaciones en otras películas. Yvonne Lime interpretó a la perfección el papel de su novia. En mi opinión, Michael murió demasiado pronto. Fue uno de los actores más talentosos de todos con los que trabajé, incluyendo escritores, productores y directores.

—Gran parte de tus papeles y actuaciones en películas eran números de baile y música, como la célebre escena de en la que cantas junto a Cindy Robbins “Eeny, Meenie, Miney, Mo”. ¿Es cierto que rodasteis aquella escena sin música y esa es la razón por la que el audio de no está sincronizado?

—Fui afortunado al tener de coprotagonista en “Yo fui un hombre lobo adolescente” a la encantadora y brillante Cindy Robbins que cantó y bailó Enie, Mennie, Minie, Moe conmigo, sin ninguna música de fondo como bien dices. La música fue añadida después cuando introdujeron la banda sonora y no quedó sincronizado, ¡¡¡ugh!!! El productor, Herman Cohen, me prometió que lo arreglaría pero adivínalo, ¡nunca lo hizo! Lo mismo ocurrió con la escena en la que toco los bongos, debía ser añadida por un músico profesional, pero ¡ay!, nunca pasó… ¡Debía costar mucho hacerlo!

—Personalmente me encanta “The attack of the puppet people” y, en general, las películas de Bert I. Gordon, que me parecen divertidísimas. ¿Cómo era tu relación con él? He leído que era muy perfeccionista en sus rodajes, ¿es cierto?

—Javier, eres la primera persona que conozco que cree que las películas de monstruos de Bert I. Gordon son divertidas. ¡Me encanta! Nunca lo vi de ese modo. Bert es un perfeccionista. En cada escenario y decorado buscaba la “perfecta perfección”. Es un gran director y realmente se ajustaba a su presupuesto. Sin embargo, no empleaba demasiado tiempo dirigiendo a los actores, creía que actuar bien era una obligación de los propios actores como profesionales.

—He leído que esta película tuvo escenas muy difíciles de rodar, en las que se usaron un montón de cables y otras técnicas para simular que los actores eráis supuestamente reducidos de tamaño. ¿Recuerdas alguna escena especialmente peligrosa?

—Sí, el equipo técnico y los directores tuvieron varias dificultades para crear los escenarios y decorados, intentando conseguir la perfección que Bert I. Gordon les pedía. En una escena en la que supuestamente yo medía unos 30 centímetros, me tenía que colgar de un cable de goma, que supuestamente era un trozo de cuerda por la que intentaba acceder al agujero de la cerradura de una puerta. De repente, en la parte superior del escenario, el picaporte empezó a desprenderse. No había sonido por lo que empecé a gritar a Bert que el picaporte se venía abajo y que además ¡se me caían los pantalones! A todo esto Bert me gritó “¿llevas ropa interior?”, a lo que respondí “¡Si!”, entonces dijo “¡continuamos!”. Escalé hacia arriba, el picaporte se cayó y las cuatro sujeciones que me sostenían me dejaron suspendido en el vacío, ileso.

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—Estas películas son solo una parte de tu carrera, también has trabajado con directores míticos, auténticas leyendas del cine como Orson Welles, Elia Kazan o Anthony Quinn, y actores y actrices que se han convertido en iconos del cine como James Dean, John Agar, Janet Leigh o Marlene Dietrich.

—Estoy realmente agradecido de ser recordado por mi participación en los films de culto “Yo fui un hombre lobo adolescente”, “Attack of the Puppet People” o “Bloodstalkers” junto a otros tantos como “Los Bucaneros”, “Sed de Mal”, “Surf Party” o “Rebelde sin causa”, entre otras. Y estoy de acuerdo contigo, sin duda fue una bendición trabajar con algunos de los más grandes y talentosos actores y actrices de la historia del cine. Trabajar con Charlton Heston en “Sed de Mal” o con el genial actor y director Orson Welles. Después, trabajar con Chuck Heston en la épica “Los Bucaneros” de Cecil B. DeMille con Yul Brynner, Charles Boyer, Claire Bloom, Inger Stevens y ser dirigido por Anthony Quinn. Había tantos grandes actores en aquella película que me quedo sin palabras. Trabajé con una de las mejores y más grandes estrellas de la historia del cine de terror y ciencia ficción: John Agar, ¡qué actor tan entregado y amable era! También, me encantó trabajar con Janet Leigh en mi primera película “Fearless Fagan” y de nuevo en “Sed de Mal”. Era una de las actrices más humildes y con los pies en la tierra de todas las que he conocido. Trabajar con James Dean fue emocionante también, a pesar de que tenía mal humor en algunas ocasiones, no puedo negar que era un consumado actor. Mi lista de preciosas y brillantes actrices: Teresa Wright, Gloria Talbott, Susan Kohner, Marlene Willis, Rita Moreno, Jackie DeShannon, Karen Black, Mamie Van Doren, Marlene Dietrich, Joanne Woodward, etc. ¡Qué suerte la mía! También disfruté mucho trabajando con Keenan Wynn, RussTamblyn, John Hoyt, Henry Hull, E. G. Marshall, Lorne Greene, Scott Brandy, Mark Damon, por mencionar algunos.

—¿Y hay alguna película en la que acabases decepcionado con el resultado final?

—Sí, unas cuantas me decepcionaron. Principalmente, Sed de Mal de Orson Welles. Nunca permitieron a Orson participar en la edición de la película. La escena de la violación de Janet Leigh en la que yo participaba junto al resto de la pandilla era absolutamente genial, pero fue cortada y desechada en la sala de montaje. Más recientemente, mi papel de coprotagonista con Burt Reynolds en la serie de televisión B. L. Stryker no salió como me hubiese gustado, a pesar de ser dirigida por Burt, que es un grandísimo director. Lo que ocurrió fue que tuve un grave accidente de coche dos días antes de empezar el rodaje y tuve que estar bajo tratamiento para el dolor durante todo el rodaje de la película. Como sabrás, un actor no tiene ningún control de las escenas una vez llegan a las manos de los editores de un film.

—En la actualidad, ¿cómo es el contacto con tus fans?

—El contacto con los fans es siempre maravilloso y sigo haciendo giras por Estados Unidos y el Reino Unido para firmar libros y autógrafos. Espero algún día volver a España, me encanta.

—Por último, ¿podrías enviar un saludo a tus fans en España?

—Mi corazón estará siempre en España. He planeado volver allí después de regresar a Estados Unidos para estar con mi madre. Espero poder visitar de nuevo Marbella y Madrid y todos los lugares asombrosos de tu país y ver de nuevo a los maravillosos amigos que tengo allí. La primera vez que estuve en España fue en la preciosa casa de la súper estrella Richard Harrison, a las afueras de Marbella en el Mediterráneo. Richard y yo somos buenos amigos desde nuestros primeros días en Hollywood y todavía veo a otros buenos amigos en Palm Springs, donde vivo. Sigo en contacto con muchos de aquellos compañeros después de todos estos años. Realmente me encanta la gente de España y tener admiradores de ese país. Ojalá estuviese allí en este momento. Mi amor y gratitud a todos vosotros.

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