
El Primero de Mayo reivindicativo suele ser un momento apropiado para que Manuel Sierra saque su adn de protesta solidaria y ponga en alerta todas sus demandas sociales. Pero no siempre fue así, tampoco en este 2024, aunque, bien mirado, asegura el artista leonés, motivos no faltan para enumerar un denso listado de reclamaciones. Su exposición con cabezas pintadas de mujeres puede verse en el bar Puerto Chico, de Valladolid, durante todo el mes de mayo.
Por I. M.
Fotografías: JUAN A. BERZAL
En esta ocasión, el pintor de Babia lleva en sus motivos pictóricos un lema que muy bien puede ser un pensamiento personal y también de reflexión colectiva. Se titula “11 cabezas de mujeres que parecen soñar y 4 esferas”, una llamada a la cavilación interior pero en el sentido más amplia del término. “Son sueños que, a su vez, son imágenes recurrentes y, hasta diría yo, un poco reiterativas, algo así como una aproximación a la vida y a la pintura” del propio autor donde “aparecen y desaparecen los motivos en distintos soportes poco tradicionales: lienzos, murales, cuadros, panderetas, cajas, etc.”

Las obras de Manuel Sierra este Primero de Mayo se centran en cabezas pintadas de mujeres cuyos rostros se presentan cada una de ellos con un tipo de expresión diferente como ocurre en el mundo de los sueños. “Hay veces que los ojos están más entornados; otras muestran el ojo avizor, en estado de alerta; las hay que miran de frente o hacia un lado porque está llegando una nube”, indica su creador, y en otras ocasiones el autor muestra la testa de la mujer en un instante en que “el sueño le acaba saliendo por la boca en forma de planta que da sus frutos” o, en otro caso, “vemos el sueño marino a través del sonido, del rumor del mar…”
Como ocurre con los deseos más íntimos, al hablar de sueños, el pintor pretende “hablar de un proceso introspectivo que, casi sin querer, me lleva a buscar expresiones de concentración, de esas veces que estás como ensimismado, caras vueltas hacia sí mismas, y por eso, en ocasiones, dibujo algunas que tienen un semblante claramente adusto”.
Ese gesto de las caras, aparentemente huraño, que presentan las obras de Sierra en este Primero de Mayo concentran situaciones diversas por las que pasan los rostros en el proceso de ensoñación y que no tiene por qué tener relación con el gesto de lo soñado. Así cabe entender esos peculiares rictus de deseo, preocupación, tranquilidad, temor o gozo.
Una característica singular de las cabezas pintadas que pueden verse en el espacio de Puerto Chico es que sobre ellas sobresale una pieza como si estuviera injertada en la misma mollera, una especie de figura escultórica que, curiosamente, “tiene dos caras, reversibles, como los sueños”.
Inicialmente la muestra “11 cabezas de mujeres que parecen soñar y 4 esferas” iba a estar centrada en estas bolas dibujadas, “con imágenes recurrentes”, si bien finalmente el autor optó por centrarse en “las cabezas pintadas de mujeres que parecen soñar despiertas”.
Aunque generalmente las tradicionales exposiciones de Manuel Sierra, coincidiendo con el Primero de Mayo, guardan relación estrecha con esa efeméride obrera, esta vez no ha sido así, salvo alguna de las piezas como el caso de “una mujer de cuya cabeza sale una mano que sostiene una estrella roja como flotando en el interior de la palma y otra en la que un pájaro que está en vuelo se apoya en una cabeza como si una de sus alas hubiera tropezado con ella”, señala el artista.
Las obras de 2024, sin embargo, las ha pintado con otra orientación en este comienzo del año artístico. “Tan importante y más que la propia pintura”, asegura el maestro, “es citar a los amigos, vernos de nuevo, convocarnos y creer que un mundo mejor es posible más que nunca ahora, incluso, aquí”.
** La exposición “11 cabezas de mujeres que parecen soñar y 4 esferas” podrá visitarse en Puerto Chico (C/Nicasio Pérez 1, Valladolid) hasta el 1 de junio de 2024.
Horarios: miércoles-sábado: 12:30-17:00 y 20:00-24:00; domingo: 12:30-17:00. Lunes y martes, cerrado.
