
El pintor leonés Manuel Sierra deja por unos días los paisajes de Babia, los campos castellanos o el Valle de Laciana para presentar en Valladolid, en su exposición anual del 1º de Mayo, la muestra “Barcas del puerto de Corme”. Una alegoría al trabajo de los pescadores de un pequeño rincón de la Costa da Morte sin perder el detalle de los objetos cercanos que acuna cualquier casa de los trabajadores del mar.
Este primero de mayo, Manuel Sierra plantea a los aficionados un viaje artístico a la Costa da Morte gallega para que detengan su mirada en las diminutas embarcaciones de los pescadores que poseen una pequeña flota de bajura, próxima a la costa y que con ellas capturan moluscos, cefalópodos o el codiciado percebe que se extrae de las rocas, entre otras especies.
El pintor leonés plasma esos contenidos marineros en la muestra titulada “Barcas del puerto de Corme” porque hace unos años fue invitado por la Fundación Torre-Pujales a pintar en esa coqueta localidad coruñesa, camino de Finisterre, perteneciente al municipio de Ponteceso.
La única condición que puso esta entidad sin ánimo de lucro, declarada Bien de Interés Cultural, al proponerle que acudiera a esta cita creadora es que le dejase a la propia institución uno de los cuadros pintados y un dibujo que pasarían a formar parte de la colección del Museo de Arte Contemporáneo Costa da Morte.
De aquellos apuntes recogidos en varias estancias donde estuvo enclaustrado en primera línea de mar, frente al puerto, Manuel Sierra ha obtenido ahora la quincena de cuadros con sabor marinero.
De entre otros artistas y escritores que han sido agasajados por la fundación creada por la viuda del pintor Julio Pujales, Cristina Torre Cervigón, figuran los pintores Manuel Oyonarte, José Hernández, Massimina Pesce o Ruslán Galasov; la escultura Margherita Serra, el escultor Carlos Hurtado o las escritoras Dolores Gallardo y Julia Sáez.
Sierra recuerda que su residencia en aquella villa costera de Corme fue en temporada baja, porque “a mí cuando estoy pintando me apetece estar muy concentrado y aislado y eso no podría hacerlo de este modo si fuera en plena estación turística con el bullicio veraniego y las fiestas en todas partes”, señala.
“Barcas del puerto de Corme” recoge, como en casi todas las exposiciones de Sierra, “una mirada ligada a lo cercano, a lo que tienes al lado, un homenaje a las cosas cotidianas, a las tareas sencillas de la existencia, a los objetos que te rodean”, reitera.
La muestra que puede verse ahora en Puerto Chico, por tanto, reúne exiguos y coloristas barcos artesanales acompañados de elementos de la cocina gallega, una jarra y una taza de Ribeiro, peces recién pesados, una hogaza a medio partir, un mantel o hules de las mesas comunales y hasta norayes de los muelles que en una especie de paisaje continuo pueden unirse siguiendo la línea del borde del puerto imitando varios cuadros, formando dípticos o trípticos, a gusto del observador.
El pintor figurativo de Babia insiste también en que las pinturas creadas con motivo de la exposición del Primero de Mayo centran su atención en “aquellos artículos que nos acompañan siempre aunque no nos demos cuenta, esas atmósferas llenas de luz y sombras que compartimos a lo largo del día que le hacen estar atento al pintor, en una especie de alerta para escuchar las imágenes y los sonidos, como le ocurre a los músicos, que se presentan cotidianamente ante sus ojos y sus oídos”.
** La exposición “Barcas del puerto de Corme” podrá visitarse en Puerto Chico (C/Nicasio Pérez 1, Valladolid) hasta el 28 de mayo de 2025. Horarios: miércoles-sábado: 12:30-17:00 y 20:00-24:00; domingo: 12:30-17:00. Lunes y martes, cerrado.
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