Prosapiens (28)

Por EDUARDO MILÁN.— “¿Y sobre la amargura qué? Acaso qué, acaso qué. Pertenece a la lírica. A la “lírica del menguante”, diría Galo Pochelú, uno de mis primeros modelos. (…) La consigna del siglo que pasó fue huir de la amargura, grave agregado al cuerpo de la doble llave del alma que lo llama al orden…”./ Nueva entrega del poeta uruguayo afincado en México.