Más caridad pero no claridad en el Vaticano

Papa_Francisco_y_San_Francisco_de_Asis

Por ANTONIO BERMEJO PORTO

Si como dicen “ashá” Dios es argentino, ahora su apoderado también. Lo primero que les dijo a los cardenales fue una broma porteña: “Que Dios os perdone lo que habéis hecho”. La frase entronca con la ficción vaticana de que antes y durante el cónclave no hay ni candidatos ni campaña electoral. Escribe Lluís Bassets en “El País” que la mayor ambición debe revestirse con los ropajes del total desprendimiento y el programa, las alianzas, los argumentos, la propaganda, deben ir más allá de la discreción hasta alcanzar el silencio absoluto, ningún Imperio ha conseguido ni siquiera emular esa escenografía soberbia de la sucesión en el poder.

Con la improbable intervención del Espíritu Santo (en funciones de paloma mensajera) y la conocida de Twitter (que en español viene de cotorra) los cooptantes se han decidido por Jorge Mario Bergoglio, jesuita con nombre de tanguista, que parece haber elegido bautizarse para el pontificado en honor de Francisco de Asís, un Diógenes del siglo XXII. Los escrutadores de la hermética simbología vaticana, han destacado que no se puso la esclavina, lleva una cruz de madera y pantalones y zapatos negros. Les ruego me disculpen la falta de tiempo para comprobar gráficamente todos estos extremos.

En esa línea ha anunciado que quiere una Iglesia pobre para los pobres, lo cual ha sido saludado “urbi et orbi”. Así que –evocando las virtudes teologales– se tiene fe en que haya más caridad en las finanzas pero no esperanza de más claridad en las cuentas, con lo que seguiremos sin saber quienes son y a qué se dedican los socios qué tienen las monjitas en sus libretas de la Banca Vaticana. Hay una vieja película –“Las sandalias del pescador”– en que Anthony Quinn es elegido Papa en un Mundo al borde del holocausto nuclear propiciado por Estados Unidos que está matando de hambre a China con un embargo comercial. El nuevo Papa –en contra del criterio del Colegio cardenalicio– en el día de su coronación y frente a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro, se quita la tiara y anuncia al mundo la enajenación de todos los bienes materiales de la Iglesia católica para paliar la hambruna del pueblo chino.

Supongo que temiendo algo así, las revistas católicas que he consultado en la red coinciden en señalar que el Papa Francisco (desconozco porqué se comen el regio numeral, van a acabar llamándole Paco), es un hombre austero, humilde, sencillo y de enorme formación doctrinaria, que supo privilegiar la opción por los pobres, pero advierten que sin caer en las vulgatas pseudo-marxistas. La verdad es que para tanto sacrificio, podían haber nombrado al español Carlos Amigo que es franciscano de pura cepa y del Atlético de Madrid. Por cierto, hay que ver lo que nos gusta a los no creyentes hablar del Atlético de Madrid.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .