• La exposición colectiva Espacio e Identidad devuelve la vida a una antigua galería comercial del centro de Madrid.
• Organizada por la Embajada Alemana recupera el Pasaje Mutualidad, en la calle Fuencarral, diseñado en los años 50 por Monasterio.
• Participan más de 70 artistas de distintas disciplinas, generaciones y culturas para dar una visión heterogénea de los temas espacio e identidad.
Por GERARDO LÓPEZ LÓPEZ
→ @gerloplop
Decía el filósofo Walter Benjamin que “los pasajes son cruceros no sólo de transeúntes y cosas, sino de pensamientos y voluntades con múltiples orígenes”, y ese pensamiento es el punto de partida de la muestra Espacio e Identidad que, comisariada por Almudena Mora, reúne la obra de más de 70 artistas y colectivos que se han propuesto sacar el arte de las galerías y museos y acercarlo al público a través de la “ocupación” de los sugerentes espacios que ofrece el Pasaje Mutualidad (Fuencarral, 77) y que en los últimos años estaba prácticamente cerrado al público y había sufrido un progresivo deterioro.
Mora afirma que espacio e identidad son los dos ejes fundamentales alrededor de los cuales se articula el equilibrio social en un tiempo de grandes cambios y desorientación del grupo: “A partir de estas dos premisas esta muestra de arte se ofrece al paseante como un espacio para la reflexión, un espejo donde mirarse, interrogarse o preguntarse y, en definitiva, un espacio para ser en plenitud”. Los participantes, artistas plásticos, fotógrafos, performers, músicos, diseñadores o poetas, han tomado los distintos espacios comerciales convirtiendo, por ejemplo, el estanco en taller de graffiti, los escaparates en instalaciones, los pasillos en escenarios y hasta las escaleras en espacio expositivo.
La iniciativa ha sido posible, según la comisaria, gracias a la Embajada Alemana, “ya que fue la llave para que la Administración, propietaria del inmueble, nos hiciera algo de caso, ya que a los artistas solos nunca nos habrían permitido acceder a este espacio”. Ahora la intención, según expresa Almudena Mora, “es que el Pasaje siga abierto y a disposición de los vecinos y los artistas para continuar con la conversión de esta “tumba del comercio” en generador de vida y de belleza para el barrio. Los vecinos, que durante el montaje se mostraban inquietos y preocupados por la integridad del lugar, ahora están encantados al ver que durante un tiempo, al menos, “su pasaje” vuelve a la vida.
El Pasaje Mutualidad fue diseñado por el arquitecto Manuel Muñoz Monasterio y se inscribe en la vanguardia de los años 50. De trazado sinuoso comunica las calles Fuencarral y Corredera Baja y cuenta con una plaza intermedia y una gran riqueza espacial en poco más de 100 metros. En sus primeros años vivió su época de esplendor pero a mediados de los 80 comenzó su declive y la desidia de las sucesivas Administraciones lo han llevado a su actual estado de decadencia.
Una exposición heterogénea
En la selección de los artistas participantes se ha tratado de huir de las etiquetas y de las modas y centrarse “en la forma de comprender el presente y en cómo se refleja en su obra, de acuerdo con el planteamiento general de la exposición y de su peculiar marco”, afirma Mora.
De este modo la muestra resulta muy heterogénea y cuenta con la presencia de creadores de distintas generaciones, procedencias y técnicas como Patricia Esteban, Karla Frechilla, José Jurado, Edmundo Torres, David Trullo, Sergio Zevallos, Waldo Balart, Eok Seon o Philipp Fröhlich. También están presentes colectivos como La Cooperativa y performers como PAM (Alberto Chinchón y Miguel Palancares) o Abel Azcona.
De forma paralela a la exposición se desarrollan conferencias, encuentros con artistas, comisarios y críticos, performances, teatro, conciertos y talleres, con el fin de aprovechar la apertura del espacio y que nos haga ver, según destaca el crítico y colaborador de la iniciativa Jesús Gironés, “que ocupar el espacio y la vida de otra manera es todavía posible”.