Ordenando el territorio y cabreando al personal

Haz un click para leer la noticia sobre la manifestación en defensa de las Juntas Vecinales en astorgaredacción.com
Haz un click para leer la noticia sobre la manifestación en defensa de las Juntas Vecinales en astorgaredacción.com

Por ANTONIO BERMEJO PORTO

Dicen los yanquis –que en democracia y misiles llevan ventaja al muy noble Reino de España– que la primera obligación de un Presidente es salir reelegido. Quizá por eso, menos el ingenuo de Carter, todos repiten, salvo que los echen (Nixon) o los tiroteen con éxito (Lincoln o Kennedy). En España el prontuario se completa con la ingrata misión de colocar a los amiguetes. De asesores, mayormente.

Cuando un Gobierno acomete una reordenación territorial e institucional, como la defensiva proyectada por las Cortes de Castilla y León y la invasiva estrenada en el Parlamento de la Nación, sabe que se está negando a sí mismo al tramar la amputación de parte del aparato administrativo y político que es su único horizonte vital y donde mandan algunos de los que le apoyaron en la dura travesía del desierto de la oposición y muchos de los que ha ido colocando no sin esfuerzo y que se configuran como futuros rivales en la toma por asalto de las poltronas institucionales y su alfoz.

Cada vez que se toca el tema, los afectados se rasgan las vestiduras invocando que la materia guarda íntima conexión y participa del rango de la legislación publicada en la falda del Monte Sinaí.

En España, el Estado pretende eliminar gran parte de la estructura rural y montar ante la infantil Unión Europea el espectáculo de marionetas de la supresión de administraciones, con tío del garrote y todo. Castilla y León –sabedora de su esencia rural– ha articulado un paraguas para que las entidades salten en marcha de la carreta que conduce al cadalso.

Lo cierto es que el ciudadano se ve abrumado por demasiados niveles de administración territorial, como son la vecinal, municipal, provincial, autonómica, central y periférica, del Acuerdo de Schengen, europea, del Tratado del Atlántico Norte, la de Naciones Unidas y el Consejo Jedi. Demasiada trompeta para tan poca tropa. Y cuando un Gobierno como el irlandés decide suprimir su inútil Senado, va el personal y dice que naranjas. Pero claro también hay quien afirma que la verde Erín era un paraíso tecnológica y socialmente avanzado hasta que –en un accidente de laboratorio– alguien, para hacer pan, puso mas agua que harina e inventó la cerveza.

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .