Javier Colina: “Habrá otros que lo hagan mejor, pero como yo no toca nadie”

Javier Colina. Fotografía tomada de su página web.
Javier Colina. Fotografía tomada de su página web.

Javier Colina, uno de los contrabajistas de jazz más importantes del momento, visita León al frente de su propio trío. Tocarán el jueves 27 de marzo, a las 21 horas, en El Albéitar, con entrada gratuita.

Por EMILIO L. CASTELLANOS

“Seguro que estoy entre los cien mil mejores contrabajistas del mundo”. Bromea Javier Colina a propósito de los numerosos elogios que recibe y que le sitúan como uno de los grandes privilegiados del contrabajo jazzístico. Sí reconoce ser distinto, “tengo mi propia voz”, y precisamente “por mi singularidad se me reconoce en todo el mundo”. Agradece los halagos, “sobre todo cuando descubren facetas de mí que ni siquiera conocía”, pero se concibe únicamente como un instrumentista más. “No me siento tan responsable de mi música. Es la música la que pasa por mí cuando toco”.

Pocos músicos pueden alardear de una trayectoria como la suya. Ha tenido oportunidad de tocar con algunos de los más señalados (léase Tete Montoliu, George Cables, Chucho Valdés, Jerry González, Pat Metheny o Michel Camilo, entre otros), algo que jamás le ha condicionado. “Tocar cohíbido es lo peor. Sonaría fatal. Siempre he tenido un gran respeto por todos aquellos músicos con los que he tocado pero lo único que realmente me planteo cuando estoy con ellos es tocar lo mejor que pueda, y ya está. Seguro que si no les gusto no me volverán a llamar”, conviene.

Con Tete Montoliu grabó un celebrado disco en agosto de 1995 que acentuó aún más su proyección internacional. Fue la consecuencia lógica de los 21 días de conciertos que ambos músicos habían compartido en el café Central de Madrid. “No grabamos nada que Tete tocara en el Central porque él no avisaba de nada sino que se arrancaba a tocar y venga, lo cual dio mucha frescura a todo el trabajo”. No cabe duda de que aquella grabación supuso una importante referencia en la andadura del contrabajista navarro pero no más que el disco que grabó en noviembre de 2005, bajo el auspicio de Fernando Trueba, en la mítica sala neoyorquina Village Vanguard con el pianista cubano Bebo Valdés, entonces con 85 años de edad.

“El disco de Tete era de estándares de jazz. Tenía su sello. Este de Bebo era distinto. Era música cubana con improvisaciones, algo inusual en la música latina. En verdad fue muy emocionante. Además, tocar en un sitio como aquel durante toda una semana resultó gratificante. Las vivencias de uno son distintas. Unas mejores o peores y siempre unas más grandes que otras. Esta fue muy grande”. Con Bebo Valdés, músico al que había acompañado en otras ocasiones, repitió experiencia discográfica. Fue partícipe de la grabación de ‘Lágrimas negras’, aquella incursión del músico cubano junto con Diego El Cigala en el universo del bolero, que acabó convirtiéndose en un destacadísimo éxito. “Fue una mezcla que funcionó muy bien”.

Javier Colina nació en Pamplona. Inicialmente se interesó por las particularidades del piano, la guitarra y el acordeón, pero finalmente acabó decantándose por el contrabajo. Fue el autodidactismo su manera de aproximarse al hecho musical y el soporte a partir del cual, de manera intuitiva, fue desplegando su talento para consumar un estilo muy personal y creativo que rebasa el tradicional concepto rítmico del contrabajo. “Hay muchos caminos a explorar”, asegura el navarro, siempre embarcado en proyectos de toda clase y haciendo alarde constante de una mentalidad abierta. “La música es para compartir. Cuanta más gente haya para compartirla, mejor”.

Las músicas populares, interpretadas desde diferentes perspectivas y ópticas, constituyen uno de sus principales motivos. Y así, en sus repertorios se van sucediendo aproximaciones a temas de raíz latinoamericana, flamenca o de cualquier lugar del mundo. “Todos hacemos música con esa ensalada de influencias que forman nuestro bagaje y nuestra experiencia”. Su estilo rompe con la convención y huye del corsé y la etiqueta. “Yo sería el menos indicado para etiquetarme. Si no lo haces tú… (refieriéndose al periodista)”. Lo cierto es que el jazz supone la referencia principal en su labor como músico. “Cada música tiene su lenguaje, pero es el jazz el que me da el punto de vista para enfocar las cosas a la hora de afrontar un tema”, indica Colina, músico que actualmente es cómplice de varios proyectos. “No sé si existe una necesidad de poner etiquetas. Eso no le corresponde al músico sino a los medios de comunicación. Yo no pertenezco a ninguna escuela. Soy poseedor de mi propia personalidad. No me parezco a ningún bajista y eso sí lo puedo decir con orgullo. Habrá otros que lo hagan mejor, pero como yo no toca nadie”.

Actualmente lidera un cuarteto y un trío (con esta última formación visita El Albéitar, en León), mantiene el espectáculo ‘Sin identidad’ con la cantante Silvia Pérez Cruz, “un gran hallazgo”, y su militancia en el CMS (un trío de sólida factura e indiscutible solvencia en el que se integran también dos de sus más íntimos y firmes compañeros: el saxofonista Perico Sambeat y el baterista Marc Miralta: “La música que hacemos no se toca en ningún sitio; independientemente de nosotros, es la música lo que se valora”) y disfruta de la fusión con el flamenco en una banda que cuenta con el concurso de Josemi Carmona, Jorge Pardo y Bandolera.

En trío: Javier Colina, el saxofonista Ariel Bringuez y el baterista Daniel García Bruno. Fotografía tomada de su página web.
En trío: Javier Colina, el saxofonista Ariel Bringuez y el baterista Daniel García Bruno. Fotografía tomada de su página web.

Por supuesto, es permeable a la colaboración con otros músicos y se cuentan a cientos las que ha mantenido. El trío con el que visita León saborea la presencia del saxofonista Ariel Bringuez (Chucho Valdés, Irakere, Dave Murray….) y el baterista Daniel García Bruno (Dee Dee Bridgewater, Henri Texier, …). “Cuando tengo grupo propio, no cobro más protagonismo que en otros conciertos. A lo mejor hago más introducciones o más intervalos, pero toco igual. Yo, ante todo, soy contrabajista. Ejerzo como medio productor sólo para plantear los temas que me gustaría tocar y cómo me gustaría tocarlos, pero nada más”. El repertorio concreto del trío se nutre, sobre todo, de música latina y de raíz popular.

“No tengo habilidad para componer”, se sincera el contrabajista, y eso que algunos temas llevan su firma. No obstante, reconoce que en sus solos sale a la luz su vena más creativa. “En un solo compongo cinco canciones pero luego no soy capaz de elegir una de ella y hacerla fija”. Es habitual en su trayectoria la presencia continua de los mismos músicos, caso de los citados Sambeat o Miralta, con los que ha participado en varios proyectos “Claro que toco con otros, pero por qué no voy a repetir con estos si me va bien con ellos. Nos conocemos bien y compartimos muchos códigos, y eso acaba convirtiéndose en un aval para la interpretación”.

  • Lugar: El Albéitar (León).
  • Día: Jueves, 27 de marzo de 2014. A las 21 horas.
  • Entrada: Gratuita con invitación (a recoger desde una hora antes en la taquilla)

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .