Vanessa Winship, entre la crónica y la ficción

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Después de muchos meses, regresa el fotógrafo leonés a su sección “Cuarto oscuro” para hablar de una de sus artistas preferidas, Vanessa Winshig, inglesa nacida en 1960 y que se autodefine como “una fotógrafa de la condición humana”.

Por JOSÉ RAMÓN VEGA

Hace un par de años estuve viendo la exposición antológica de Cartier-Bresson en la fundación Mapfre de Madrid. De Cartier-Bresson qué vamos a decir a estas alturas que no esté dicho ya, el trabajo pulcro, preciso, el instante decisivo y todas esas etiquetas que se le han colocado al prácticamente aclamado como el master-chef de la fotografía. Es cierto, es muy grande, pero su magnánima exposición me dejó indiferente. Allí estaban las grandes instantáneas del maestro,  pero seguramente por haberlas visto en otros contextos tantas veces, o bien porque los positivados tampoco me parecieron que estuvieran a la altura, me dejó indiferente.

Nunca podría imaginar que en la sala de enfrente, unos metros más allá cruzando la calle, fuese la obra de una fotógrafa hasta entonces desconocida para mí, de nombre Vanessa Winship, la que me atrapara de una manera total, hasta tal punto que luego se ha convertido en una de mis artistas preferidas.

Inglesa, nacida en 1960, se autodefine como “una fotógrafa de la condición humana”.  Me gusta sobremanera la línea de trabajo de esta mujer, la manera de retratar, de situar a la personas, el territorio elegido, esa manera de contar. Especialmente me gustan sus crónicas alrededor del Mar Negro, el Pontus Euxinus que llamaban los romanos, ese inmenso mar interior, para nosotros distante y desconocido, un mar de culturas, razas y religiones.

A Vanessa Winship le gusta trabajar en terrenos inestables, convulsos. Lugares en los que la historia es cambiante, en donde es difícil situar las fronteras, los límites. Son países que llevan años luchando por su integridad y su identidad. Es una fotografía intensa, llena de vida y significado, un tratado entre la crónica y la ficción que nos sumerge en esas costas y esos litorales, nos muestra el escenario y de vez en cuando aísla a sus moradores dignificándolos de una manera portentosa.

Un gris plomizo, la luz indefinida, una atmósfera densa, turbia y pesada. Me gustó tanto que me sumió en un estado de frustración personal, lo que pudo ser y no fue.

Fotografías de José Ramón VEGA en:
maqroll.shutterchance.com/photoblog

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: