Begoña Pérez Rivera planta un bosque “A la sombra de las hojas”

Begoña Pérez Rivera junto a su instalación “A la sombra de las hojas”, en el Palacio de Don Gutierre (León)

Por CAMINO SAYAGO

 “A la sombra de las hojas”. Es el título de la nueva propuesta de la artista interdisciplinar Begoña Pérez Rivera, que ve la luz este jueves 20 de abril en el Palacio de Don Gutierre (León). Una instalación que da continuidad a su preocupación por el medio ambiente y el reciclaje, con el papel, una vez más, como único material y vehículo expresivo. La pieza permanecerá expuesta hasta el mes de junio.

“La instalación está realizada con un número determinado de papeles de seda, recogidos en las basuras que depositan en la calle las grandes cadenas comerciales de ropa durante, aproximadamente, una semana”, explica la artista sobre la nueva instalación que alberga el Palacio de Don Gutiérre,  donde ya exhibió su obra en junio de 2016. Y no es una aclaración, sino una declaración de intenciones, que responde a  su interés por el reciclaje de todo tipo de objetos abandonados. Lleva años recogiendo desechos aparcados en la basura, en apariencia, inservibles e innecesarios. Una tarea a menudo llevada a cabo en horas nocturnas, cuando los contenedores rebosan de todo aquello que las grandes firmas de moda no da valor alguno.

Los envoltorios de seda empleados en “A la sombra de las hojas” son las piezas del tesoro rescatado de las calles de la ciudad. Con alevosía y nocturnidad. Útiles para empacar textiles arrojados en bolsas que, una vez seleccionados, procede a planchar para poder trabajar con ellos e imprimirles una nueva vida. “Los papeles han sido intervenidos con palabras que nombran las distintas partes de un árbol, ya que el papel se fabrica con la madera resultante de la tala de bosques”. Las palabras elegidas son papel, tronco, rama, hoja, aire y están dispuestas en un orden que intenta sugerir un bosque: “En este bosque el sustrato suelo ha sido sustituido por la palabra papel, y el aire se entremezcla entre las ramas y las hojas que se ordenan entorno al tronco”.

Este bosque efímero creado por la artista, más de 300 papeles de seda, denuncia el consumo del papel –el 90% de la pulpa celulosa procede de los árboles–  y ahonda en la destrucción masiva e incontrolada de la masa forestal del mundo. “Es una pieza protesta del mal uso del papel, de su desprecio y del escaso compromiso de las empresas por el reciclaje”.

La intervención en el espacio de este Palacio, que un día fue edificio de viviendas, ocupa la cristalera del patio y se extiende a la pared frente a la entrada. La luz que penetra por el cristal se proyecta sobre la pared intentando recrear la atmósfera natural de un bosque. “Apelo a la conciencia del espectador a través de las palabras, que se pueden y se deben leer repetidas veces, como un mantra, como oraciones. Palabras que suenan al vaivén de las hojas de papel, a semejanza de las hojas de un árbol, palabras enviadas al infinito y que así permanezcan entre la humanidad, para crear una conciencia universal de nuestra tierra, nuestra vegetación y su transformación en forma de papel”.

Alguna de las palabras situadas sobre la superficie transparente de cristal están al revés, como la palabra rama que invertida es “amar” y se proyecta en el suelo como rama cuando sale el sol e ilumina la cristalera.

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Otras instalaciones con papel

No es la primera vez que Begoña Pérez Rivera reflexiona sobre el consumo innecesario y desmesurado del papel. La primera en 2009, en la Escuela de Arte de Ávila con una pieza realizada con cartones, un “Ramu Navideño” fosforescente. Y en 2014, en la Escuela de Arte de León, con una instalación audiovisual, “200 papeles o la nostalgia de la selva”, como ejemplo de instalación para las alumnas de Proyectos de Textil. Los papeles, en esa ocasión, creaban un muro donde la proyección de una imagen fija de selva y sus sonidos recordaban la procedencia del material empleado.

El Palacio de Don Gutierre acogió el pasado año otra de sus piezas en la colectiva “Amecidos por el Agua”. Una instalación titulada “CÚA” que hacía referencia al río berciano del mismo nombre. Como no podía ser de otra forma, empleó botellas de plástico para agua y malla de alambre. Porque reciclar no es sólo una parte del proceso de la obra, es también su esencia.

Videoinstalación “200 papeles o la nostalgia de la selva” (2014). Begoña Pérez Rivera

:: Sobre la artista

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid en 1990 en la especialidad de Grabado Calcográfico y segunda especialidad Audiovisuales.

Desde entonces, Begoña Pérez Rivera ha compaginado la actividad académica con la creación. A lo largo de casi tres décadas ha recorrido la geografía de Castilla y León con su trabajo como profesora en Escuelas de Arte e Institutos de toda la Comunidad. Y ha realizado numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas.

Actualmente trabaja como docente en  I.E.S y en las Escuelas de Arte en las asignaturas de Dibujo Técnico, Dibujo Artístico y Volumen en Castilla y León.

Acerca de Camino Sayago

Periodista leonesa

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