Calendario (4)

Calendario (4). © Ilustración: Avelino Fierro.

Después de 125 entregas (y tres libros consecutivos, publicados en Eolas Ediciones), el autor anuncia que va a dejar de escribir el “Querido diario” por algún tiempo, que necesita un cambio de rumbo… Y abre nueva sección, “Calendario”, asimismo ilustrada. Esta es su cuarta entrega:

CALENDARIO

4

Por AVELINO FIERRO

Son las siete de la tarde. Solo; desde la alta ventana miro los tejados. Pasan los últimos y jóvenes estorninos, atolondrados. La luz comienza a dormirse hoy de forma extraña, por celdillas o cuadrantes en el cielo, por tramos. Durante todo el día ha estado calentando el sol; el viento fresco solo bisbiseó a primera hora de la mañana. Ha llegado marzo. Qué casualidad: viene con calzado de púrpura, es nuevo y esbelto. Como en el poema de la niña espectral de Amherst. Cierran los ojos los colores de la tarde cada uno a su antojo –ya te lo había dicho–, como por barrios. De los fríos de ayer quedaron prendidos brillos mates, como espejos de azogue enfermizo, en las zonas más cercanas a los montes; allá los veo. Y este aire soplado de hoy ha dejado violetas y rosados hacia el sur, flotando sin sus bufandas. Puede que también lo hayan sentido las primeras tierras roturadas de los huertos. En un rato podrán recogerse esos primeros algodones que caen –también hay crueldad en ese fango– abatidos, en el cuenco de las manos. Como en sus nidos los pájaros. Coronas de polvo. Bajaré a dar la luz en la cocina y a recoger los cacharros. Sonará el tictac del reloj en la pared. Azulejos alineados, y en la fuente cuchichean las naranjas. Hojas con propaganda del supermercado. En un trozo de papel, una nota: recuerda no olvidar para mañana el último libro de Álvaro. Un periódico doblado con una mancha de aceite y un folleto de Amnistía pidiendo dinero para los náufragos del Mediterráneo. Esto es lo que hay, amigos: sombras, brillos y más sombras. Palabras necias, hombres irreductibles, senderos equivocados. Aunque a veces sucede y ya no sé si es un regalo –porque te hace bajar la guardia, te aparta de todo compromiso; deseas que el giro del mundo se detenga y mecerte ovillado– el refugio de esa mirada acuosa, tu voz grisú por el deseo, tus ojos oscuros y almendrados.

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

  1. ANTONIO TORIBIOS GARCIA

    Me gusta este cuarto calendario tuyo, el primero de los que leo. Un ejercicio de equilibrio entre la lírica y la pertinencia.

  2. José Luna Borge

    El duro transcurrir de un día en el calendario puede dar lugar a una honda reflexión sobre la vida, la nuestra y la de fuera, con sus carencias, sus altos y bajos, sus secretos deseos y su menesterosidad.

  3. José Luis Avello Álvarez

    En algún momento comparé a A. Fierro con P. Bonnard. Por el lirismo de ambos. Uno pintando con palabras y el otro con pinceladas. Los dos intimistas, tanto en el exterior como en el interior. Me gustan las páginas de este calendario: el juego y el orden de las palabras que me permiten remplazarlas por colores. La poesía es pintura y la pintura es poesía.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: