Desde mi celda (y 30)

© Ilustración: Avelino Fierro.

El autor de “Querido diario” y “Calendario” llega, con ésta, a su trigésima (y puede que incluso última) entrega de la sección epistolar que ha titulado “Desde mi celda”, en el marco del Estado de Alarma decretado para hacer frente al coronavirus.

Pero el autor nos comunica que quiere aprovechar este número redondo (30 días de confinamiento, 30 cartas) para… darse una tregua. Así que volverá, cuando lo considere oportuno, con esta serie o con cosas nuevas, y mientras el mundo siga girando y nosotros estemos aquí le esperaremos con querencia, que bien sabe que ésta también es su casa… ¡Gracias, AVE!

Por AVELINO FIERRO

                                                                                                                 A César Iglesias

Domingo de Ramos. Un mundo en el aire.

La noche ha labrado esta niebla indecisa. Allá está todavía dormido el horizonte y la línea de los montes que hoy no alcanza mi vista. Porciones de bruma. Cerca de mis manos, tejados enmohecidos y hojas decaídas en el parque. El miedo murmura, se arrastra por las calles, lo oigo bien cuando dobla la esquina. Deja ese sonido de papeles arrugados, desazón, inquietud, casi espanto a veces. Sienten su desprecio y rumor los libros que me rodean y cuidan. Están velando sus armas, defienden nuestra frontera y cobijan mi ansiedad. Hay ya tropas en el puente. Y cava trincheras la poesía. Veo que están hombro con hombro, dándose ánimos. Forman el contingente en el que no parece calar la melancolía. No han esperado, porque no llegarán nunca, a los comandantes de la prosa (Steiner, Bloom, Jiménez Lozano), caídos en estos días, ni a las naves de los aqueos, ni a que guarden uno de los flancos la caballería de Sobieski y sus húsares alados. Y están llamando a la leva a todos esos dibujos y apuntes que he ido dejando en los libros. Saben que ahí está mi pasado, mis ojos entornados, lágrimas, la sintaxis de mis días. En la última página de El toldo rojo de Bolonia, de John Berger, dibujé una ermita y a la sombra de sus muros, a un viajero que toma notas en su cuaderno. Ahora lo veo levantarse. Hasta allí ha llegado el sonido del tambor y los pífanos. Cambian también su rumbo ese hombre y esa mujer que van entre la niebla en el poema de Yehuda Amijai. Se despereza el adolescente que dormita en “Canción de cuna”, de W. H. Auden. Están encendiendo hogueras, levantan empalizadas. Mientras, se tiznan sus rostros y por la megafonía se oye aquel discurso de la última guerra en Europa. “Lucharemos en las playas, en los campos de aterrizaje, en los campos y en las calles, en las colinas, ¡nunca nos rendiremos!”. Ahora anuncian la llegada de un filósofo de guardia, un cuarteto de cuerda y las enfermeras de Amherst. Y llegan noticias de otros campamentos con corazones heridos sin ni siquiera haber entrado en combate. Hacia allí enviaremos petirrojos amaestrados y palomas: no ocuparán sus almas el frío ni las murmuraciones. Humaredas, sombras en la planicie y un bosque que tirita como el de Birnam. Se oyen a veces ecos de un gong y el murmullo de un curso de agua. Desde aquí podemos ver cómo en el aire algunos espíritus imprevistos con el pelo mojado flotan y se saludan en lenguas extranjeras. Se encienden fogatas. El grupo de arqueros está entonando “Me pregunto qué suerte correrá tu belleza”. Todos estamos inquietos; mas todos detestan la espera.

2 Comments

  1. Fantástico desenlace gráfico.
    Esto va a estar más oscuro sin tu guía pero te has ganado el descanso.
    Alienta a tus defensores y sé clemente con quienes te sitian.
    Un abrazo. Aúpa Ave

    Me gusta

  2. Un canto a los libros para el número treinta. Los libros, esa empalizada que nos defiende y a la vez nos va encerrando en una celda cada vez más estrecha. El tono alza el vuelo, se adelgaza y toma altura y su sonido llega hasta nosotros y nos tocs.
    Enhorabuena, Ave.
    Jlb

    Me gusta

Deja un comentario con tu nombre

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .