Los Stones ceden con ‘Brown sugar’: cómo la corrección política puede matar el rock & roll

La moralidad puritana ha hecho retroceder a los Stones y atenta contra el mismo espíritu del rock & roll.

Por CARLOS DEL RIEGO

Hace unos días The Rolling Stones anunciaron que retiraban el clásico ‘Brown sugar’ de su repertorio, puesto que, dijeron, “no querían líos con esa mierda”. Se referían a la campaña promovida por los inquisidores que descubrieron, medio siglo después (el tema se publica en 1971), que la letra es racista, esclavista e incluso pedófila. Y los Stones cedieron. Si el rock se acomoda al pensamiento puritano y renuncia a su espíritu, se muere.

En realidad el asunto tiene más fondo del que parece, pues la censura y la corrección política quieren prohibir, quieren acabar con el espíritu del rock & roll, que es precisamente la provocación, el desafío a las normas, la burla a los biempensantes, la arrogancia ante la autoridad…, en pocas palabras, el desafío a la corrección política y la moralidad de cada momento.

Los movimientos de Elvis, el sexo casi explícito de Jerry Lee, Little Richard o Berry, los cortes de pelo y gritos de los Beatles, el ‘paz y amor’ de los hippies, la figura de Bowie, el ruido de los heavys, la ira de los punk… Todo el rock & roll está animado por la energía que otorga la insolencia y por las ganas de no detenerse ante ‘lo correcto’. La esencia del rock & roll, eso que lo hace único, no es tanto su estructura sonora como las actitudes y las letras rebeldes, rabiosas, que agitan las formas de pensar del tiempo en que se vive. Eso es el rock & roll, y sin eso no es rock & roll. 

El ‘Brown sugar’ (escrito en el 69) habla de esclavos y campos de algodón, sí, de sexo con una jovencita de piel morena, sí, pero ni es racista, ni esclavista ni machista (dentro de poco dirán también que es antianimalista y contaminante). Para empezar, en aquellos años Jagger y compañía estaban todo el día colocaos y/o practicando sexo (algo confesado varias veces), por lo que las letras que escribían ni pretendían ser profundas ni tenían intenciones ni nada parecido. Por otro lado, la lista de coristas y músicos negros que acompañan a los Stones desde sus inicios es interminable, por lo que no se puede hablar de racismo. Y la expresión ‘skydog slaver’ se refiere a Duanne Allman, que andaba por el estudio siempre drogado y le llamaban ‘Skydog’ En fin, esa letra va sólo de un chico blanco que se lo monta con una chica negra, no hay más, no podía haber más en aquellos veinteañeros colocaos.   

Algún especialista sostiene que el tema va de drogas, de heroína, y que todo son metáforas: la esclavitud a que somete la droga, los azotes que atiza la droga, lo bien que te sientes cuando entra la droga…, incluso el caballo es marrón, ‘brown’, y ese color tiene el preparado listo para su administración. Ellos siempre negaron que la cosa fuera por ahí, pero hay que tener en cuenta que hasta no hace mucho hablar de la droga abiertamente era casi tabú.  

En todo caso, ¿cómo es que nadie había denunciado antes el contenido de esa letra?, ¿por qué se ha esperado medio siglo si tan perversa es?, ¿por qué hasta que no se ha impuesto el puritanismo correcto en la sociedad nadie había reparado en las maldades de la canción? En realidad todo el arte está amenazado de revisión y condena, incluso algunos ya han sido sentenciados, como los cómics de Tintín, novelas de Agatha Christie, gran variedad de películas infantiles, bélicas, dramáticas…, ahora llega el turno al rock & roll. Y la plaga de la moralidad buenista (buenismo no es lo mismo que bondad) no se detendrá hasta que toda expresión artística nazca capada, domesticada y programada.

En fin, ha bastado el miedo al ‘qué dirán de nosotros’ para que los en otro momento indomables Jagger y Richards cedan, agachen la cabeza y prometan ser chicos buenos. Claro que el asunto los pilla casi octogenarios y, lógico, con pocas ganas de pelea. En conclusión, si se prohíbe y se persigue el desafío y la irreverencia moral que constituyen su alma, si se consigue que la autocensura se imponga, si se mata esa forma insurgente de de ser, entonces el rock & roll no tendrá razón de ser. Eso sí que podría ser la muerte del r&r. Aunque fuera una muerte temporal, sólo hasta que la idiocia y el postureo pasen de moda.

Visita el blog de Carlos del Riego.    

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