El “Árbol de los deseos” de Yoko Ono recala en el MUSAC

Yoko Ono preparing Wish Tree, 1996, in En Trance, Lonja del Pescado, Alicante, España, 1997. Fotografía: Miguel Ángel Valero. Cortesía de Yoko Ono.

La obra participativa “Árbol de los deseos”, creada por la artista conceptual japonesa Yoko Ono llega a León este martes 24 de marzo y podrá verse en el vestíbulo del MUSAC hasta la clausura de la exposición ‘Yoko Ono. Insound and Instructure’ el próximo 17 de mayo.

‘Árbol de los deseos para León’ (Wish Tree for León) de Yoko Ono (Tokio, 1933) es una instalación participativa en la que la artista invita a los visitantes del MUSAC a pensar y escribir sus deseos en trozos de papel, que en el caso de León se anudará a las ramas de un olivo. Álvaro Rodríguez Fominaya, comisario de la exposición junto a Jon Hendricks y Connor Monahan, explican que “El árbol de los deseos apela a lo más íntimo del ser humano, ya que es a través de deseos y anhelos como proyectamos nuestro lugar en el mundo”. 

El primer ‘Árbol de los deseos’ fue creado por la artista en 1996, y su origen se encuentra en una tradición japonesa que consiste en colgar oraciones de árboles situados en los patios de los templos. Ono ha creado distintas versiones de esta pieza, que se hallan en museos como la Peggy Guggenheim Collection de Venecia, el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio, el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden de Washington D.C o el Museo Guggenheim de Bilbao, que hasta el momento han recopilado más de 2 millones de deseos de visitantes de todo el mundo. En relación a la obra, Yoko Ono señala: “Todas mis obras son una forma de desear. De niña, en Japón, iba a menudo a un templo y escribía un deseo en un trozo de papel fino que ataba a una rama de un árbol. Los árboles de los patios de los templos siempre estaban repletos de deseos anudados por la gente que, vistos desde lejos, parecían flores blancas abriéndose”.

La obra ‘Árbol de los deseos para León’ se enmarca en la exposición ‘Yoko Ono. Insound and Instructure’, que hasta el próximo 17 de mayo celebra la relevancia y trascendencia de la obra de esta artista pionera del arte conceptual y participativo, el cine y la performance; relevante música y activista por la paz mundial.

Con más de 80 obras, la muestra permite experimentar tanto las piezas que Ono desarrolla a partir de finales de los años 50, que en buena medida se incluyen en la histórica publicación Pomelo [Grapefruit] (1964), hasta las instalaciones de gran formato que crea a partir de los años 90, en un arco cronológico que va desde 1953 hasta el presente.

Con una trayectoria de más de siete décadas, Yoko Ono ha sido reconocida como una de las más destacadas artistas contemporáneas, cuya huella crece a medida que se entiende la influencia que ha ejercido en generaciones posteriores. Sus facetas de artista, compositora y activista confluyen y se entrecruzan en su obra, que adopta formas y soportes heterogéneos para plantear una visión radical del lenguaje, el arte y la participación del público.

:: Sobre la exposición

‘Yoko Ono. Insound and Instructure’ es la muestra más extensa de Yoko Ono (Tokio, Japón, 1933) en nuestro país en la última década. A través de 1.700 metros cuadrados y más de 80 obras, la exposición permite experimentar tanto las piezas que Ono desarrolla a partir de finales de los años 50, que en buena medida se incluyen en la histórica publicación Pomelo [Grapefruit] (1964), hasta las instalaciones de gran formato que crea a partir de los años 90, en un arco cronológico que va desde 1953 hasta el presente. La muestra, que podrá visitarse hasta el 17 de mayo de 2026, está comisariada por Álvaro Rodríguez Fominaya, Jon Hendricks y Connor Monahan

El título de su exposición en el MUSAC tiene su origen en un concierto y exposición de Yoko Ono que tuvo lugar el 20 de julio de 1964 en Yamaichi Hall de Kioto. Ambos términos se refieren a la forma en que la artista integra sonido e instrucción en su práctica artística. 

Insound and Instructure incluye la amplia variedad de técnicas con las que Yoko Ono trabaja, desde la performance, el cine, la música, la instalación, la pintura o la fotografía, recorriendo los principales temas que la han acompañado a lo largo de su trayectoria, desde su creencia en el poder de la imaginación, el activismo por la paz, su sutil sentido del humor y del absurdo, pasando por el compromiso con el papel de la mujer en la sociedad o presencia de la naturaleza en sus obras. 

Yoko Ono. Insound and Instructure es especialmente relevante en un momento en el que la obra de Yoko Ono está recibiendo el reconocimiento de los museos a nivel internacional por su relevancia y resonancia en nuestros días, con recientes retrospectivas en Tate Modern (Londres), la Neue National galerie (Berlín), Gropius Bau (Berlín), el Museum of Contemporay Art (MCA) en Chicago (EE.UU.) o el MoMa de Nueva York (EE.UU.).

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