Homenaje a Julio Michel (4) / ¡Gracias, Alegría!

Por ISAAC MACHO.— Imaginación, magos encantadores, poesía a raudales, pulgas invisibles, una ciudad libre que se rinde, ciega, al arte del títere. Segovia entregada en cuerpo y alma al hechizo de la fantasía. Y detrás de todas esas utopías siempre estaba la presencia oculta de Julio Michel, el gran seductor que supo fundir al artista y al espectador entre el arte popular y la vanguardia de la técnica. Sus compañeros errantes hoy viajan hasta esta estación digital para compartir con él las emociones del corazón y recrearse, por última vez, en los gestos que siempre mimó.