Mercedes Álvarez: “Encuentra una película donde no haya ni un solo plano de poesía”

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Por ELOÍSA OTERO

Las estrellas no sólo componen constelaciones en el firmamento; también tejen entre ellas invisibles telas de araña. El mundo entero y redondo cabe en un dibujo infantil sobre el camino desde la casa a la escuela. Una casa, sus objetos, sus libros… toda una vida, su historia y su memoria, pueden terminar en un mercadillo. En una feria inmobiliaria los comerciales, charlatanes patanes, animan a especular con pisos y terrenos en la antigua Europa del Este, o en las islas artificiales de Dubai. En contraste, y en un edificio gris de oficinas, decenas de brokers malhumorados compran y venden intangibles a velocidades vertigiosas. Al otro lado de la ciudad, un vendedor del rastro no se molesta en vender absolutamente nada, ni por todo el oro del mundo. “!Sí, tengo lo que usted pide! Pero está ahí enterrado, entre todas esas cosas, y no me voy a poner a buscarlo ahora… ¿Para qué? ¿Para quedarme sin lo que tengo? ¿Para ganar dinero y ponerlo al 2% en ese banco?…”. Sólo ese personaje, Jesús, el nonagenario vendedor que no vende nada en el rastro de Barcelona, se merece una película entera para él sólo… ‘Mercado de futuros’, el segundo documental de la directora soriana Mercedes Álvarez, entraña toda una poética sobre la desaparición y la memoria, en confrontación con el frenético ritmo de la especulación financiera y la vida para qué… Al igual que en su primer documental, ‘El cielo gira’, aquí la mirada cambia el mundo, el paisaje y el tiempo del mundo…

[Mercedes Álvarez responde por e-mail al cuestionario que le he enviado hace unos días, antes de que presentara su última película en León. Tras la proyección, puedo decir que ‘Mercado de futuros’ me ha encantado, y que las dos horas holgadas de metraje no se me han hecho para nada largas. La historia, la mirada y su poética, me han atrapado. A mi pesar, no puedo quedarme al coloquio. Mañana será otro día. Mañana he quedado con Gonzalo Blanco —colaborador de TAM-TAM PRESS y organizador del evento que ha traído desde Barcelona a Mercedes Álvarez— para almorzar con la directora soriana y con el guionista Arturo Redín. Me apetece un montón. Pero esa será otra historia…]

—Jonas Mekas dijo que “el cine es la reacción a la vida”. ¿Qué es el cine para Mercedes Álvarez?
—Como espectadora, muchas cosas, tantas como tipos de cine, desde el entretenimiento hasta la emoción y la reflexión, como para todos. Pero hay una experiencia del cine que vamos ya echando de menos, la de una experiencia compartida, en una sala llena, y con una emoción que se prolonga a lo largo del día o de los días siguientes.

—¿A quién o quiénes considera sus maestros en el arte de hacer una película?
—Muchos, Ozu, Godard, Kiarostami, Pasolini, Erice, Rossellini… y tantos…

—Ahora que, paradójicamente, vivimos en la era de la información, de la comunicación… ¿Nuestra sociedad está perdiendo la memoria?
—Creo que es común la sensación general de que todo hoy todo sucede un poco a ciegas, en política, en cultura y en hábitos de vida, sin tiempo para recordar de dónde venimos ni tampoco para pensar a dónde vamos. Los medios de comunicación emiten un ruido continuo, que llamamos actualidad, y que se olvida al día siguiente, como si todo se dijera para ser olvidado. Consecuencia, el lenguaje común es el del espectáculo, en la política, en la cultura, en la televisión. Es el lenguaje unificado de hoy en día.

 —¿Cómo surge rodar ‘Mercado de futuros’? ¿Es un filme con guíon, o se ha ido haciendo a sí mismo de alguna manera? Al final, ¿coincide aquello de lo que quería hablar con lo que se cuenta en la película?
—Partió de una preocupación por el desastre paisajístico y urbanístico, antes de que estallara la crisis y la burbuja del ladrillo, y primero hubo una investigación larga sobre el tema, antes de tomar la cámara, que fue desarrollándose hasta que se fue centrando en el problema del espacio. La distribución y escritura del espacio ha sido siempre una cuestión política, en términos de poder. Y el espacio construido es un lenguaje, un trabajo y un libro sobre la memoria. Pero el espacio que se construye hoy no está hecho para ser leído, porque no dice nada. O es arquitectura-espectáculo o es urbanismo del olvido.

—“Lo que busca el cineasta es que haya una verdad”. ¿Podría explicarnos su manera de ir en busca de una verdad y el hecho de que, una vez que la cámara sale a la calle, se produzca una verdad nueva?
—La cámara se convierte en una ocasión para que surga una verdad, básicamente mediante una “puesta en situación” (no una puesta en escena ya guionizada). Hay una observación previa, luego una captura de materiales y más tarde una reflexión de ese material en la mesa de montaje.

 —¿La mirada puede cambiar la vida?
—Siempre que dejemos mirar al espectador, que él descubra una verdad desde sí mismo, dejando huecos y silencios en las imágenes mismas, sin arrojar sobre él una verdad cerrada. Al fin y al cabo, una película “la completa” el espectador.

Usted ha comentado que ‘Mercado de futuros’ no es una película sobre la crisis, sino algo más profundo. Si tuviera que documentar la crisis económica y política actual en una película ¿hacia dónde enfocaría? ¿por dónde empezaría?
—Hay tantos aspectos… En el aspecto económico, una crisis así, después de un período de euforia y locura financiera, no es nueva; se reproduce sistémicamente, así que muchas películas desde hace mucho tiempo ya nos hablaban de ello. Y volverá a suceder. Cualquier película o documento que nos hable de nuestro sistema de producción y consumo nos habla de ello. Yo he intentado introducir el aspecto de la “memoria” individual y colectiva, intentando alejar algo la mirada, más allá de cada crisis puntual.

—Este tipo de películas (El cielo gira, Mercado de futuros) ¿se someten, o no, a las leyes del mercado?
—Yo intento hacerlas con toda libertad, y mientras estamos en el proceso no pensamos en nada más, únicamente en no caer en tentaciones fáciles ni en imposturas, pensando a la larga, en una película donde cada plano esté justificado, que se pueda ver dentro de años sin que nada sobre. Sobre las leyes del mercado, son para mí algo ciego, no podría comprenderlas ni anticiparlas respecto de una película.

—Cine y poesía. ¿Qué le sugiere este binomio?
—Voy a contestar con un reto, intentemos encontrar una película, aun la más cruda y descarnada, en donde no haya ni un solo plano de poesía.

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En relación con esta entrevista puedes consultar, también en TAM-TAM PRESS, esta otra noticia previa:
‘Mercado de futuros’, o la mirada sobre los contrapuntos vitales

Acerca de Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

Un Comentario

  1. Pingback: ‘Mercado de futuros’, o la mirada sobre los contrapuntos vitales « Tam-Tam Press

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