Prosapiens (5)

© Obra de Oswaldo Guayasamín.

© Obra de Oswaldo Guayasamín.

Quinta entrega del poeta, ensayista y crítico literario uruguayo afincado en México, y que forma parte de un libro en curso –”un libro que escribo cuando me entra una especie de velocidad de ira”–, titulado ‘Prosapiens’.

Por EDUARDO MILÁN

Pensé en algo así: alce negro cae bajo el paso de una nueva formación: árboles sin ser, fuentes, riachuelos sin ser, piedras, boscaje sin ser, lo que se roba el hierro no lo devuelve el orden de una formación pacífica de faldas, carruaje, sombreros.

La vida no tiene tanto tiempo para ti: el tiempo está medido para todos los vivos que abren la boca todavía con aliento, soltó la ubre grande su millón de labios apretados, desprendió sus pezones de un millón de dientes –¿qué decir sin la resonancia de la palabra millón, cantidad inabarcable ?-¿vas a quedar de boca abierta mirando las nubes que cruzan sobre Londres?-México tiene cerca de 111 millones de habitantes, 60 millones o más en la pobreza, abandono, desatención, horizonte, agua y Carlos Slim, con el cual se identifica– en esta tierra una llamada fue la más cara del mundo.

Pensar es sin otros, juego libre donde uno parte o llega, pensar, un mar, pensar, un puerto: el puerto del pensar se deshace en pensamiento que deja la bahía, desde arriba se ve un trazo blanco a los dos lados que aparta agua en rizos, pensar parteaguas. Sin embargo, aparece alce negro. Viene del fondo sin reclamos. Su espíritu no espectral conoció el olor del bosque, eso impide el rencor. Pero el blanco no tiene ese derecho. Si caes en el pozo de la pérdida viniendo del fluir de la ganancia el golpe es duro. Si vienes en el flujo de la pérdida no hay pozo: lo contrario a un alto en el camino o un alto en el camino hacia abajo te acerca al conejo, al zorro, al coyote y a los otros que cayeron. Arriba cuentan las gotas de sangre. ¿Vas a quedarte con la boca abierta mirando las nubes que cruzan Londres? Justicia sería bautizar el cielo con estrellas africanas. Pero antes, al mismo tiempo, cadena perpetua para los dueños de los dientes, los dueños del diamante del saqueo. Por lo pronto, poner cuerpo. Por lo pronto poner cuerpo delante de los que se llevan todo tipo de cuerpos. La meditación distrae de la carencia material. Antes del blanco, el ruido del riachuelo sobre las piedras resbala con la lisura del limo, el ruido al pasar una cabellera sobre el pecho sin el ansia de la memoria lejos del agua en masa, allá abajo, cayendo. Distrae del chirrido de las poleas de los que se cargan el capital, dioses de altura otrora, ahora dioses de la evaporación. La búsqueda de otros que no impidan el pensar. Comenzó la caza del pensamiento. Viene la búsqueda de otros que no teman pensar.

Deja un comentario y fírmalo con tu nombre o no saldrá

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: