Teloncillo celebró su Premio Nacional con una gran fiesta en el LAVA

Parte de los actores y directores que han pasado por Teloncillo a lo largo de su historia. © Foto: Gerardo Sanz.
Parte de los actores y directores que han pasado por Teloncillo a lo largo de su historia. © Foto: Gerardo Sanz.

El pasado viernes, 27 de diciembre, después de que tres de los integrantes del grupo de teatro vallisoletano representaran la obra ‘Kaspar’ en el LAVA, tuvo lugar una fiesta a la que asistieron buena parte de los actores, directores, amigos y familiares que han estado vinculados a esta compañía desde los años 70.

Por LAURA FRAILE
últimoCero.com

“Gracias por haber venido a celebrar este gran premio que también os corresponde a vosotros: niños, sobrinos, compañeros… Este premio tiene 45 años de historia, de los cuales sólo los últimos 18 nos corresponden al último Teloncillo. Ahora vamos a hacernos una foto de familia y a brindar”. Con estas palabras agradecía la actriz Ana Isabel Gallego el pasado viernes día 27 por la noche la presencia de tantos y tantos amigos, familiares y compañeros que habían acudido al LAVA (Valladolid) para celebrar junto a ellos la recepción del Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud, un galardón otorgado a esta compañía vallisoletana a mediados del pasado mes de noviembre.

La fiesta, que comenzó a las 20.30 horas de la tarde y que contó con la actuación musical del grupo Bloody Mary, estuvo acompañada de una exposición de una veintena de carteles de sus espectáculos realizados desde mediados de los años 70 hasta la actualidad, ilustrados principalmente por Manuel Sierra pero también por otros artistas como Juan Riancho o Isidro Alonso.

Una de las personas que estuvieron presentes en esta celebración fue Miguel Ángel Pérez (Maguil), integrante de esta compañía desde el año 1974 a 1987, quien recordaba con estas palabras el origen de Teloncillo: “El primer Teloncillo comenzó a funcionar en 1968. En esa época cada espectáculo sólo se podía representar una vez y el grupo tuvo que esperar a su legalización. Ésta vendría después a partir de un permiso llamado de Cámara y Ensayo que fue otorgado por la Secretaría General del Movimiento. Por aquel entonces Teloncillo contaba con personas como Javier Semprún, Fernando Urdiales (que pasó por allí antes de entrar en Teatro Corsario) o Javier Varillas (que durante esos años era actor y estaba en un grupo llamado Las vírgenes necias). Los ensayos se realizaban en parroquias como la de la Victoria, las Delicias o Pilarica”.

Javier Semprún estuvo en Teloncillo en esta primera época. Según recuerda, su entrada se produjo a sus 16 años. “Era una época difícil, aunque nos lo pasábamos muy bien. Ahí fue donde creamos una verdadera afición, aunque las condiciones eran imposibles. Pasamos muchas fatigas”, explicaba ayer este actor, que formó parte del elenco de `Misterio Bufo´ de Maiakovski, una obra en la que éste tenía el papel de un conciliador. “Me zurraban continuamente”, comentaba ayer Semprún a modo de aclaración.

Fernando Santander, que formó parte de esta compañía desde el año 1972 hasta 1978 y que ahora ejerce como psiquiatra en Vitoria, fue otra de las personas que acudieron a la celebración de este premio. “Teloncillo, en sus primeros años, estaba formado por gente procedente de la FASA, como electricistas o mecánicos, así como por estudiantes universitarios. En un principio trabajábamos como aficionados, ya que no existían estudios reglados de Arte Dramático en Valladolid, aunque siempre desde un fuerte compromiso social. La primera obra en la que participé fue `El retablo del flautista´, en la que tansformábamos la historia del Flautista de Hamelín en una comedia en la que hablábamos de la corrupción. Yo hacía de flautista”, explicaba ayer Fernando. Esta obra, que fue llevada a escena por parte de Teloncillo en el año 1974, había sido representada previamente por otro grupo de teatro llamado Tábano. Según explica Maguil, la responsabilización por el lanzamiento de unos panfletos (acto del que no fueron responsables) supuso una emigración forzosa para esta otra compañía, que se trasladó a otros países como Alemania, Francia o Bélgica. Antes de marcharse, sin embargo, dieron el permiso a Teloncillo para representar esta obra, acto que acompañaron de la cesión de su escenografía y de su vestuario.

Tomás Martín, que formó parte de esta compañía vallisoletana desde 1973 hasta 1978 y que también estuvo presente en la fiesta de este viernes, recuerda esos años como una época de militancia y de trabajo junto a un movimiento vecinal que aún se reunía de manera clandestina. “No era fácil formar un grupo de teatro, ya que aún estaba muy presente la censura. Hacia 1968 había un grupo llamado Teloncillo, en el que estaba Semprún, que hizo un espectáculo en blanco y negro. El momento en el que ellos dejaron de hacer teatro coincidió con el momento en el que nosotros estábamos buscando un nombre para nuestro grupo, ya que queríamos representar `El retablo del flautista´. Ellos nos cedieron su nombre para estrenar este espectáculo legalmente”, explicaba este viernes Tomás. Después de pasar por la compañía, éste fundaría la promotora cultural La Frasca. Asimismo, años más tarde fundaría también la compañía La Quimera de Plástico, que este año ha cumplido su 30 aniversario y por la que han pasado actrices como Ana Isabel Gallego.

Actores, directores, amigos y familiares unidos para apoyar a Teloncillo. © Foto: Gerardo Sanz.
Actores, directores, amigos y familiares unidos para apoyar a Teloncillo. © Foto: Gerardo Sanz.

Varios de los actores presentes en la fiesta de este viernes coincidieron en el hecho de que el estreno de `Ensalada de bandidos´, una obra realizada junto a maestros y alumnos de varios centros educativos y representada en toda España a lo largo de alrededor de 400 funciones, consolidó la posibilidad de que esta compañía pasara a ser profesional. “En esta obra participaron personas como Juanjo Mato, Manolo Pérez, Tomás Martín o Ángel Sánchez. La compañía, en ese momento, contaba con alrededor de 25 personas. Nos trasladábamos en un autobús de 50 plazas”, recordaba Maguil.

Después llegarían otras obras, como `Misterio Bufo´ de Maiakovski (una parodia de la revolución rusa estrenada en 1977) o `América no existe y otros cuentos chinos´, una obra en la que participarían Ángel Sánchez, Toñi Cano, Javier Rodríguez y Maguil. “La montábamos en veinte minutos y la desmontábamos en diez. Por aquel entonces no había una estructura cultural, así que establecíamos contacto con otros grupos de teatro de lugares como Madrid, Alicante o el País Vasco para organizar actuaciones en sus ciudades. Solíamos actuar en salas de Cajas de Ahorros o en Salones de actos de los institutos. Apenas había teatros y los que había estaban en una situación bastante precaria, lo que hacía que tuviéramos que llevar la iluminación y el sonido“, explicaba ayer Maguil.

La década de los 80 coincidió con el estreno de obras como `El hombre y la mosca´, un espectáculo escrito por José Ruibal en el que el grupo llevaba a escena una historia en la que se veía a un dictador entrenando a su doble, `La Ganchitud´, basada en un texto de Joan Brossa, o `La Playa´, escrita por el cubano Severo Sarduy. “Esta última pieza la estrenamos en 1987. Pertenece a nuestra época moderna, en la que nos hacíamos llamar Teloncillo & Associates. La obra partía de una idea: cuáles eran las conversaciones que se podían escuchar en una playa cuando cerrabas los ojos. Utilizando este punto de partida, hicimos una obra en la que, de los 50 o 60 minutos que duraba, sólo 10 tenían iluminación. Nos ganamos muchos pitidos. Más tarde tanto la ONCE como Radio Nacional se interesaron por ella”, explicaba Maguil señalando el cartel del espectáculo, en el que se veía a un hombre desnudo tumbado de espaldas.

Teloncillo, que dejó de funcionar como compañía entre 1987 y 1996, regresó a los escenarios a finales de los años 90 para centrarse en el teatro infantil y juvenil. Poco a poco fueron creando y llevando a escena obras como `Por el mar de las Antillas´, `Las manos de mi abuela´, `La ramita de hierbabuena´ o `Tartarín´. Silvia Martín Treviño, una de las artistas que trabajan hoy en día en esta compañía, entró en Teloncillo a través de esta obra. Esta actriz, que este viernes por la tarde representó en compañía de Juan Luis Sara y Javier Carballo la obra `Kaspar´ en el LAVA, ha formado parte del elenco de otras obras como `Marco Polo´, `Josefina´ o `Los animales de don Baltasar´. “Lo que más valoro de Teloncillo es la calidad de su trabajo, así como su interés y su cuidado en el teatro para niños“, explicaba ayer esta actriz, que también ha formado parte de compañías como Azar Teatro o Teatro Dran. Este domingo por la tarde, Silvia participará en un espectáculo de danza contemporánea llamado `Purificación run run´, perteneciente a la compañía Al di la, que esta bailarina y actriz pondrá en escena en el Espacio Nadanta (C/Echegaray 4).

Aparte de los actores y directores de esta compañía, la fiesta contó con la presencia de actores de otras agrupaciones teatrales, como fue el caso de Carlos Tapia. “He venido como amigo, como miembro de Azar Teatro y como presidente de Artesa. Aunque llevo dedicándome al teatro desde hace veinticinco años, mi primer referente fueron ellos. En mi primer trabajo profesional, que fue un espectáculo que realicé con La Quimera de Plástico, coincidí con Ana Gallego. Lo que más me gusta de esta compañía es su constancia y su seriedad, pero sobre todo su sello personal. Ese saber tratar al público con una sensibilidad tan exquisita, tan tierna“, explicaba Carlos a lo largo de la fiesta celebrada este viernes.

Uno de los momentos más entrañables de la noche fue el que, gracias a la petición del fotógrafo Gerardo Sanz, permitió reunir a todos los invitados para hacerse una foto de recuerdo. En esta foto aparecerían personas como Ernesto Calvo, Tomás Martín, Manolo Pérez, Fernando Santander, Pepe Guerra, Reina Gutiérrez, Toñi Cano, Javier Semprún, Javier Carballo, Silvia Martín Treviño, Juan Luis Sara, José Álvarez, Víctor Riesgo, Ángel Sánchez, Ana Isabel Gallego o Maguil, todos ellos testigos directos de la trayectoria de una compañía que ha hecho y sigue haciendo historia en Valladolid y que recibirá al 2014 con el estreno de `Nidos´, una obra destinada al público infantil, ése que está llamado a ser el público del futuro.

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